Recientemente, el compañero nenoescuro, en un comentario, indicó dos enlaces a sendos ensayos.

http://www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/PDF%20Papeles/107/Ciencia_y_arte.pdf

http://www.fuhem.es/media/ecosocial/File/Proyecto%20Cultura%20y%20Ambiente/Informe%20Cultura%20Ambiente%20Definitivo%20Ampliado%20diciembre%202009.pdf

El más breve de ellos se titula “Ciencia y arte: el abrazo necesario”, de María Novo, publicado como artículo en la web alg-a el pasado 23 de enero.

Quisiera aportar una crítica al ensayo de María Novo.

Primero. Castellano “Arte”, del latín ars, artis, cuyo equivalente griego es la palabra techne (de donde se deriva la familia de palabras castellana técnica, tecnología,tecnificación, …).
Ambos términos se refieren a la aplicación de determinadas reglas y procedimientos por medio de los cuales se realiza una actividad intencional (no una actividad cualquiera, sino aquella destinada a la consecución de un fin) consistente en la transformación de una realidad natural en una realidad artificial (“artificial”, literalmente arte facto, es decir, hecho por medio de arte/técnica).

Así, tenemos el arte de los aviones, el arte de las cucharas, el arte de la pintura, el arte de registrar datos/ideas en un medio físico (escritura), el arte de observar, el arte de hacer que la gente se sienta cómoda, el arte de embaucar al prójimo, el arte de hacer figuras, el arte de diseñar llaves inglesas, el arte de construir llaves inglesas, el arte de elegir el palo más adecuado de entre todos los ciscados por el suelo para tomar la fruta del árbol,... Lo vemos: todo es arte si hay un ser humano actuando cerca. Es algo consustancial a la esencia humana. Nada hay en el ser humano que no esté imbuido de técnica/arte (y por tanto, también de cultura).

Esta definición no forzada (e históricamente consecuente), disuelve y convierte en estéril cualquier cuestión acerca de la problemática sobre qué es y qué no es arte, o sobre qué es y qué no es “el” arte. El problema de la identidad del arte es una pura invención de la ideología burguesa enfocada a confundir por medio de las palabras. Es, por tanto, un arte burgués, una técnica burguesa. Como Orwell analizó certeramente, controlar una sociedad implica controlar su lenguaje, su idioma, su habla, para así controlar el pensamiento y la conciencia social de los individuos que forman dicha sociedad.

Entonces queda claro que el arte no es la belleza, ni la expresión de la belleza, ni tampoco un sector del mercado industrial, ni una entidad social para que un parásito tenga un ministerio qué dirigir, ni tampoco, como dice la wikipedia, “cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con finalidad estética o comunicativa, a través del que expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos”, sino que puede ser todas esas cosas... y muchas más. Está claro que la definición que señalé al principio es mucho más exacta y al mismo tiempo más amplia y versátil como para que tengamos que estar perdiendo el tiempo con redefiniciones constantes y debates estériles que nada más buscan confundir para así manipular.

Ahora bien, cuando estas artes/técnicas tienen como parte primordial de sus objetivos, o como uno de sus intereses, el llamar la atención sobre sí mismas (sobre el medio en sí), ya sea al nivel de la materia prima o al nivel del proceso de transformación de esta materia, entonces estamos ante las artes o técnicas de la forma, las artes formales o estéticas. Y, otra vez, la estética no se refiere a la belleza, sino a la forma. Claro que en el mundo antiguo no existía esta diferenciación tan netamente como existe hoy día, pero es que en el mundo de los antiguos el relativismo cultural no tenía una base tan sólida. En cambio, hoy sabemos que “para gustos colores”... y por favor no rematen el refrán.

Si un escrito, del estilo que sea, se realiza con esta intención estética/formal, entonces estamos ante la literatura. Si un alimento se prepara con intención de elaborarlo de un modo particular (con el objetivo que sea), entonces estamos ante la cocina. Si el palo tomado del suelo se labra con motivos ornamentales porque pienso que así la procura de alimentos será más eficaz, entonces estamos ante la talla. Si un coche se realiza con la intención formal de llamar la atención sobre sí mismo... entonces estamos ante un Ferrari.

Lo que yo llamo la Creación Estética, es lo que la ideología burguesa contemporáneamente llama “Arte”. Cada una de esas designaciones corresponde a una forma de conciencia social distinta. Huelga decir que la designación burguesa es ilegítima por cuanto alberga en sus entrañas la conciencia alienante de la opresión por medio del engaño.

Segundo. Castellano “Ciencia”, del latín scientia, sciens: saber, conocimiento, noticia. Dejemos a un lado la puntualización académica que precisa “obtenido por medio del razonamiento ordenado, al aplicar métodos de observación y experimentación”. Digo que lo dejemos de lado porque, ¿podemos distinguir con claridad cuándo el conocimiento humano no entra en esta categoría precisada por la academia? Entonces, no nos liemos. La ciencia puede ser definida como el “saber”... así, en sentido lato.

Vemos, por tanto, que mientras la relación entre arte y tecnología es de identidad absoluta, la relación entre arte/tecnología y ciencia es la misma que se da entre cara y reverso de la moneda: dos aspectos distintos de un todo, dos conceptos sólo separados por un artificio del lenguaje. No hay elaboración intencionada sin conocimiento; no hay técnica/arte sin ciencia. La propia María Novo tímidamente apunta esto en su ensayo, pero parece que no tiene claro el porqué. “[...]en las culturas premodernas, incluida la nuestra occidental, el arte y la ciencia caminaban dialogando.”, nos dice. O también, más abajo: “Existen múltiples evidencias de los entrecruzamientos entre ciencia y arte.”. ¡Claro! (añado yo), ¡es que en la práctica ni siquiera llegan a distinguirse!

Parece que no lo tiene claro, porque, a pesar de que ella hace ver que clama por un abrazo renovado entre Arte y Ciencia, al mismo tiempo se empeña en entender ambos conceptos como claramente diferenciados. Intentando que Arte y Ciencia se reencuentren, comienza su escrito con una introducción que nos informa de que en algún momento se han separado. Pero claro, resulta que esta separación no ha ocurrido más que en la conciencia burguesa. Bien es verdad que en una sociedad capitalista es la ideología burguesa la que predomina, pero eso no convierte sus nociones en nociones de toda la humanidad. Existen alternativas, y una de ellas es la que se atiene al sentido original de las palabras más allá de la supeditación al concepto de propiedad.

¿Qué tiene que ver la propiedad en todo esto? Dicho mal y rápido: apropiarse de las ideas es el modo en que la burguesía puede convertir la creación artística/técnica en capital, y, según esto, a la burguesía le interesa muy mucho delimitar los modos de producción para poder ponerles un precio exacto que sea traducible en una cantidad de oro (o cualquier otro bien dinero). Por eso la burguesía no quiere ni oír hablar de que todo ser humano es un artista, o que cualquier creación humana es arte, porque, entonces, ¿como justificaría su pomposo mercado del “arte” (en el sentido burgués del término), con cuyas cifras elevadas puede traficar más fácilmente el producto del trabajo de la clase obrera? Evidentemente, es mucho más fácil blanquear un millón de euros en la forma de “una pintura de un autor importantísimo”, o como un trozo de piedra antigua “de valor arqueológico e histórico” (siempre esas grandes, brillantes palabras de cara al público), que en la forma de una flota de camiones difíciles de esconder o como una finca imposible de trasladar.

Y que nadie se deje engañar cuando le digan que “hoy día, en el arte todo vale”. Es mentira. Si nos atenemos al concepto burgués de “arte”, no todo vale por cuanto son unos determinados burgueses del sector quienes deciden qué vale y qué no vale.
Si nos atenemos al concepto de “arte” que yo señalo al comienzo, mentira también, pues no se trata de que “hoy día en el arte todo vale”, sino que en la historia humana el arte siempre fue (y es) algo más amplio y trascendente de lo que la conciencia burguesa nos quiere hacer creer.

María Novo utiliza una trampa tan sencilla como difícil de traer al conocimiento: al señalar un perjuicio, lo está en realidad provocando. Al denunciar el divorcio entre Arte y Ciencia, consuma ese divorcio que ciertamente nunca ha existido. A lo largo del texto no hace más que incidir en esa idea burguesa de que Arte y Ciencia corren, de facto, por senderos distintos. Al señalar esa supuesta realidad al nivel de la praxis, la está creando al nivel de la conciencia. Y puesto que no hay más realidad, más praxis, que la consensuada en el lenguaje humano, lo que se nombra se convierte en real (no tengo que argumentar estas afirmaciones, Paulo Freire lo ha hecho mejor de lo que yo podría hacerlo en mil años):

http://www.servicioskoinonia.org/biblioteca/general/FreirePedagogiadelOprimido.pdf

Es como el mafioso que acude al tendero para ofrecerle su protección, y para demostrarle que su inseguridad es muy real, le pega una paliza. El tendero paga por una necesidad que no existía. María Novo clama por el reencuentro de aquello que nunca se ha separado.

Pero ella argumenta, claro. Intenta demostrar que ese divorcio ha sido real. Y ¿cómo lo hace? Pues echando mano de otros mitos burgueses.
Un mito. Dice: “La modernidad ha hecho gravitar su pensamiento y su acción sobre un modelo diseccionador […] para, de ese modo, legarnos un mundo de falsas fronteras” Mentira. La modernidad es una idea. Las fronteras a las que se refiere la autora son actos y hechos objetivos, concretos, realizados por seres humanos también concretos. Pero como esos seres humanos que nos han legado tantas fronteras son burgueses (pues la burguesía es la que tiene en propiedad los medios de producción desde la modernidad), un burgués nunca se echará las culpas sobre sí mismo o sobre su clase. Y es por esto que los burgueses son tan dados al idealismo... al idealismo burgués, ¡claro! Y entonces dicen (o dejan caer) que la “culpa” es de la modernidad, como si la modernidad fuese todo el género humano. O sea, que todos somos “culpables” de lo que la clase dirigente hace. Todo esto expresado con mucho artificio poético para que parezca que hay algo de honesto o de sincero análisis. Pero no.

Otro mito. Dice: “[...]la ciencia moderna, en su seducción por lo abstracto y lo cuantificable,“expulsa” fuera del mundo cuanto no es funcional a su método y sus objetivos [...]”. Para más adelante afirmar que “[...]El modelo del conocimiento como “representación” del mundo[...] posteriormente ha sido puesto en cuestión en el seno de la propia ciencia”.
Entonces, ¿en qué quedamos? La misma autora lo dice, la ciencia cambia de modelo según su propio proceder científico. Y que nadie lo dude, no se llega a C si antes no se pasa por B. Obvio.
Pero María Novo no alude a la cuestión fundamental: ¿a los intereses de qué clase social sirven, en cada momento de la historia, las sucesivas concepciones científicas del mundo? La pregunta es retórica, por supuesto.

Cita a Nietzsche: “no existen hechos, sólo interpretaciones.”. Afirmación con la que estoy muy de acuerdo, siempre y cuando se añada: “y toda interpretación, en tanto que resultado del acto de interpretar, es un hecho en sí mismo”.

Si donde titula “Los supuestos del arte”, rezase Los supuestos de la creación estética, yo mismo firmaría la definición que hace luego, en la extensión que aquí recojo: “[...]El “arte” es otra forma de conocimiento, distinto del de la ciencia pero igualmente legítimo y complementario, que resulta imprescindible, por tanto, para dar cuenta de la complejidad del mundo, mostrando aspectos de la realidad”, siempre y cuando se puntualice que ese “distinto del de la ciencia” se refiere a que el arte (la creación estética, en lenguaje no burgués) es una categoría dentro del saber, y no algo netamente separado de él. Pero luego malogra esta definición cuando dice “Los supuestos del arte son, por ello, bien diferentes.”. ¡Y ahí lo tienen, damas y caballeros! La propia autora ya está separando Arte y Ciencia, más allá de la coyuntura que, dice, se viene dando desde la Modernidad. Ella misma es partícipe en el origen de ese supuesto distanciamiento, no “la Modernidad”. Lo cierto es que ni “Arte”, ni “Creación Estética”, ni “Ciencia” poseen supuestos bien diferentes entre sí. Todo lo más, pequeñas diferencias de matiz que nos ayudan a entendernos. Pero en tanto que actividades teórico-prácticas de los seres humanos, tienen más en común que diferencias.
Ella misma, que afirma algo tan sensato, a mi modo de ver, como es que desde la era moderna hasta hoy se compartimenta y divide (o intenta dividir) la realidad, ella misma, digo, ejecuta esta división que denuncia.

Otro mito burgués: “[...]su razón primera [la del arte] es precisamente la individualidad, la diferencia,el estado original de la obra en cuanto ésta tiene de único e irrepetible.”. ¡Maravilla! ¿De dónde infiere todo esto la autora? Más bien parece que está haciendo un discurso apologético a favor de un concepto del que gusta mucho la propiedad privada: “unicidad”, la calidad de único que permite inflar el valor. Lo que abunda no sirve. La abundancia es enemiga del beneficio. El poco oro mantiene un valor alto. El agua es preciosa, pero como es abundante no sirve para enriquecerse con ella comerciando (bueno, salvo que alguien consiga hacerla escasear, todo se andará). Entonces, con estos parámetros en mente, se entiende esa obcecación, esa obsesión por lo único e irrepetible. Yo gozo con las películas aunque haya muchas copias, y por más veces que las vea, y a pesar de que aún me queden por ver miles más. Y de entre todas ellas puedo pensar en alguna que me parezca única... y al cabo de cinco minutos podré pensar en un ciento más que también me parecerán únicas.
Este mito burgués (que está relacionado con el concepto de propiedad que mencioné más arriba), se encuentra con sus contradicciones de un modo muy peculiar en la figura del falsificador. Lo mismo ocurre con la industria audiovisual y su enemigo, la grabación doméstica: contradicción dialéctica pura y dura.

Luego vuelve a esta idea de corte elitista, pero desde otro enfoque. Dice: “Frente al intento de universalidad de la ciencia, de carácter homogeneizador, el arte busca precisamente la creación y expresión de lo diferente, lo único, lo irrepetible.”. Aquí sigue ahondando la falsa brecha entre lo que llama Arte y lo que llama Ciencia y, además, expone una afirmación tendenciosa, pues obvia que, a nivel antropológico, en la Creación Estética (usando lenguaje no burgués) cohabitan la búsqueda de lo peculiar y la pretensión de universalidad. Pero la autora escribe según le dicta su conciencia burguesa, hasta el punto de que se ciega y olvida nociones elementales. Una lástima.

Otro mito burgués muy característico: “[...]Su soledad [la del artista] es una condición esencial para cultivar las grietas”. A ver, ¿cómo decirlo? ¿Todavía con esto a vueltas? Creo que no hace falta poner una lista (que sería interminable) de la cantidad de “piezas de arte únicas ” (usando lenguaje burgués) que son fruto, no ya de un grupo de personas, sino de colectividades enteras que van sumando esfuerzos a través de los tiempos. Así, por ejemplo, los patrimonios intangibles que a la UNESCO no le queda más remedio que reconocer, aunque la ideología burguesa siga erre que erre con el mito Romántico del autor solitario y “el arte hecho en soledad, pagado de sí mismo”. Una cosa es que haya mucha soledad creativa, y otra distinta es que la soledad sea una condición sine qua non.

Y como ya estoy cansado, señalaré nada más que una última aberración, que demuestra que este ensayo no es más que propaganda apologética, palabrería hueca. Cito: “[...]la ciencia tiene una ventaja, puede enseñarse, es un conocimiento transmisible. El arte, en cambio, la capacidad para la creación, no puede enseñarse.”. La capacidad para la creación no puede enseñarse. ¿Me lo parece a mí o esta es otra idea elitista emparentada con aquella de la “unicidad”? Se señala aquí la capacidad para crear como algo que caracteriza al autor frente al espectador/usuario/consumidor. Y, como sabemos, la noción de autoría es una idea plenamente burguesa. Siempre digo que donde unos ven “talento”, otros entendemos “esfuerzo constante”. Esfuerzo por aprender y depurar la técnica/depurar el arte. La concepción de “la capacidad para la creación estética” como “un don innato” es una idea elitista elaborada para dividir y limitar, justo lo que se suponía que la autora denuncia, pero ya vemos que no. Cualquier ser humano es potencialmente capaz de aprender cualquier cosa, aunque a algunos/as les gusta ver a sus semejantes como abejas de una colmena perfectamente ordenada por clases, cada una con su función “innata”.

Mi conclusión es: señalemos, denunciemos y desterremos siempre esta conciencia burguesa, y el fin del perjuicio vendrá por añadidura.

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Otro texto que señalaba el amigo nenoescuro, “LA DIMENSIÓN CULTURAL EN LOS PROBLEMAS AMBIENTALES COMO HERRAMIENTA DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO”, del C.I.P.-Ecosocial, parece ser también (a falta de leerlo en su totalidad) otro instrumento de propaganda. Apenas he pasado del segundo capítulo pero, no es sólo que incida en ideas ya presentes en el ensayo de María Novo, sino que además empieza con una premisa muy mala. Dice: “[...]Partimos de la premisa de que la crisis ecosocial a la que actualmente se enfrenta el Planeta hunde sus raíces, en buena medida, en la matriz cultural heredada de la Modernidad[...]Esta perspectiva subyace también en la conformación de una ciencia[...]y un sistema económico[...]basados en la productividad y el control ilimitado de los recursos naturales[...]”. En esto podemos ver un error fundamental, de fondo. Y es que, como sabemos por las investigaciones de Karl Marx, es más bien al contrario. Es decir que no es la “matriz cultural heredada de la Modernidad” la que “subyace en la conformación” del sistema económico, sino por el contrario, todo sistema económico (incluido el modo de producción capitalista) es el fundamento que subyace en toda matriz cultural y toda ciencia.

“[...] El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se yergue la superestructura jurídica y política, y a la que corresponden determinadas formas de la conciencia social. El modo de producción de la vida material determina el proceso de vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia de los seres humanos la que determina su realidad, sino, por el contrario, el ser social el que determina su conciencia.[...]” (K. Marx, Prólogo a la “Contribución a la crítica de la economía política, 1859”).

El ensayo, poco más adelante, nos dice, refiriéndose a esta falsa premisa: “[...]se han convertido en el principal detonante de una situación de emergencia global, en el que la Naturaleza se desvela, por primera vez, finita, vulnerable, e incapaz de sostener la vida en la Tierra.”. Se refiere aquí claramente al mito burgués, al parecer engendrado por los Rockfeller, de que existe un exceso de población. Este mito busca problematizar la sostenibilidad del sistema de producción actual (que efectivamente tiene un límite material), pero tergiversando cuál es el verdadero origen de ese problema, que en verdad nada tiene que ver con un exceso de población, sino más bien con el hecho de que la base económica del capitalismo está cambiando de signo (debido al agotamiento del crudo [cuyo pico petrolero se alcanzó en 2006]), lo que irremediablemente conduce a un cambio en las condiciones materiales de existencia que puede ser peligroso para una burguesía que pretenda mantenerse en el poder. Continuando la cita de Marx:

“[...]Al llegar a una determinada fase de desenvolvimiento, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las que se desenvolvieron hasta entonces.[...]”

La supuesta crisis ecosocial es en realidad una propaganda mil veces repetida, pero no algo real en el sentido de que tenga una correspondencia objetiva y física. Es un estado de crisis artificialmente creado en la mente de las personas a través del lenguaje de la comunicación masiva. Es el legado vivo del Dr. Joseph Goebbels. Sobre este asunto de la crisis actual, cambio climático y cambio climático antropogénico, recomiendo leer también mi artículo del año pasado “Considerando otras voces”, que el compañero Isaac Cordal amablemente publicó en su día:

http://www.alg-a.org/Considerando-otras-voces

El cambio climático antropogénico es una falacia gigantesca. Vemos, pues, que la “crisis ecosocial” a la que se refiere el texto, es en realidad el trasunto o espejismo con que se disfraza el verdadero problema (para la burguesía) de fondo: el cambio de base económica de la civilización humana, que puede traer consecuencias negativas para la actual configuración jerárquica del poder. Así, se entiende mucho mejor ese interés por problematizar la cuestión del exceso de población. Evidentemente, si pretenden mantener la jerarquía actual basada en el sistema de escasez hasta ahora implementado sobre la base del petróleo, es claro que al poder le sobra gente. Le sobra porque el capitalismo ya NO encuentra sus mayores ganancias en la producción de bienes y servicios, sino en la economía financiera. Y ésta no necesita 7.000 millones de bocas para alimentar (los bits corren de chip en chip sin necesidad de obreros que los empujen). Puesto que el mercado de valores retira del mercado de consumo grandes cantidades de bienes, y particularmente la producción agrícola, para apostarlos en esa ruleta mundial que son las altas finanzas, aumentarán el hambre, la injusticia y el descontento social. Y tener una gran masa de hambrientos quejándose es una mala estrategia si se pretende evitar cualquier tipo de revolución social que haga peligrar la jerarquía.

La crisis ecosocial es, por tanto, un problema burgués. Vemos que también este ensayo parte de un análisis erróneo, fundamentado en el idealismo burgués que nada más busca servir a intereses burgueses, que NO son los intereses de los pueblos del mundo. Si en algún momento llego a terminar la lectura de este panfleto, quizá la crítica posterior no aporte mucho más a lo ya criticado.

**************

Termino con un ejemplo de lo que considero lenguaje científico, racional y riguroso, de ese que algunos/as consideran frío (una sinestesia que de tanto repetirla parece que ha llevado a algunos/as a creer que el lenguaje tiene temperatura).

http://www.vimeo.com/6790193

Es la famosa entrevista de casi una hora que apareció en internet en septiembre de 2009, y que contribuyó a la toma de conciencia del crimen que se esconde tras el asunto de la “Gripe Porcina”.
Después de atender a su testimonio, repleto de una enorme belleza formal en la que el lenguaje se estructura con la precisión y rigor intelectual de quien no se deja deslumbrar ni por estereotipos ni por convenciones pseudo-científicas, les recomiendo que vayan y lean este artículo

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Desmontando/monja-bulo/elpepusoc/20091101elpepisoc_1/Tes

del diario El País, donde tenemos un ejemplo claro de cómo el poder intenta desacreditar a sus críticos. Y finalmente lean algunas de las nada menos que 118 páginas de comentarios que el artículo lleva adheridas, y verán qué interesante es constatar cómo el ser humano puede liar la madeja tomando el rábano por las hojas con tal de confundir al oponente, pero también cómo es mucha la gente que no se deja embaucar por las mentiras burguesas del poder.

Ahora que ya han pasado cuatro meses desde todo aquello, vemos cuál es la situación actual, en la que la manipulación se ha hecho evidente (aunque, por desgracia, esto no conducirá necesariamente a una toma de conciencia de la ciudadanía). Vemos cómo los medios de prensa oficiales (y oficialistas) la han “pringado” de lado a lado. Aquí dejo también los enlaces a una entrevista con Jane Burgemeister:

http://www.youtube.com/user/gripeArtificial

Doy varias alternativas porque, aunque sólo hace tres días que estuve bajando los videos desde la red, ahora parece que resulta un poco más complicado encontrarlos. Prueben también estos enlaces donde se puede encontrar cada una de las seis partes (10 min. c/u) en que está dividida la entrevista:

http://www.youtube.com/watch?v=DiELv7lmtT0

http://www.youtube.com/watch?v=kf8AzCrR-RE

http://www.youtube.com/watch?v=H1rimu2r92o

http://www.youtube.com/watch?v=4VX6kmDHugc

http://www.youtube.com/watch?v=-k_2qA4KdV8

http://www.youtube.com/watch?v=1rBiLs3nqEk

Pienso que estas son nociones que no deberíamos pasar por alto. A quienes no les interesen, lo pueden llamar paranoia conspiracionista, que ese sí que es un argumento muy racional.

apertas..

Durán Vázquez__________

Ciencia, Arte y Genocidio (crítica al ensayo de María Novo)
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Comentarios
2 de febreiro do 2010 13:33, por Carlos Suárez

“El problema de la identidad del arte es una pura invención de la ideología burguesa enfocada a confundir por medio de las palabras. Es, por tanto, un arte burgués, una técnica burguesa. Como Orwell analizó certeramente, controlar una sociedad implica controlar su lenguaje, su idioma, su habla, para así controlar el pensamiento y la conciencia social de los individuos que forman dicha sociedad.”

Voy a hablar del arte de la música que es el que conozco con cierta profundidad. Lo que yo considero obras importantes dentro de la música jamás han sido creadas por la burguesía, mal podría ser el arte musical un producto burgués o una imposición burguesa. . . . . por el contrario las obras fundamentales son creadas por artistas que por lo general han vivido en la pobreza como Mussorgsky, pero que por esa condición tienen la ventaja de vivir cerca del pueblo que es creador en esencia. . .(a las clases altas raramente les interesa crear música, les interesa más la política, la banca o los negocios, no el arte musical). . . La condición creadora del pueblo muchas veces es negada porque sólo trasciende a través de la oralidad. . . pero ¿no existió un Mozart en África simplemente porque no tenemos partituras de su música?. . . sin embargo, si escuchamos la música del mundo influida por esa cultura podremos escuchar fragmentos de su obra que trascendieron oralmente. Lo que sucedió es que a partir de la invención de la escritura musical las obras aparecen firmadas, pero la escritura musical no fue imposición de ninguna burguesía. . . . Pierdes el tiempo intentando probar que la identidad del arte es “un arte burgués, una técnica burguesa”. Verás porque. . .

El concepto de trascendencia es fundamental para entender lo que es la identidad del arte musical, para explicarlo contaré esta anécdota, recuerdo que en México antes de un concierto pregunté al público sí sabían quien era Silvestre Revueltas, todos lo sabían, pero cuando pregunté quien era el ministro de cultura en esa época nadie supo dar respuesta, aunque en esa época sucedía todo lo contrario el político era el importante. . . este es un caso en el que todo el arte político creado por ese ministro o sus artimañas son intrascendentes, la memoria de su nombre y obra no trascendió, mientra que la obra de Revueltas permanece como parte de la identidad mexicana, es decir la identidad del arte mexicano.

Supongo que estamos de acuerdo en que las distintas formas de arte que propusiste se basan en la creación de algo nuevo a partir de algo anterior, ¿o el concepto de creación también es una imposición burguesa?
El arte musical de una cultura es lo que permanece de su identidad sonora, es una manifestación de su identidad sonora como pueblo. . . eso no lo decide la burguesía. .

“¿Qué tiene que ver la propiedad en todo esto? Dicho mal y rápido: apropiarse de las ideas es el modo en que la burguesía puede convertir la creación artística/técnica en capital, y, según esto, a la burguesía le interesa muy mucho delimitar los modos de producción para poder ponerles un precio exacto que sea traducible en una cantidad de oro (o cualquier otro bien dinero).”

Si la obra de un compositor como Bela Bartok por ejemplo es convertida en un producto comercial eso no la hace burguesa. . . . La obra de arte esta mucho más allá de las manipulaciones posteriores que de ella haga cualquier clase social. . . . o ¿acaso es responsable Nietzsche por los crímenes de los fascistas que malinterpretaron su concepto del superhombre?. . . . así podría poner otros muchos ejemplos donde las obras son manipuladas y torcidas por el poder para su propio beneficio através de la historia.

Es falso que el concepto de obra de arte sea impuesta por la burguesía, la obra es una manifestación de la identidad de un pueblo o no, es profunda o banal, mejora la sociedad o la idiotiza. . . . las obras intrascendentes son desterradas por el tiempo, por mucho que las quiera imponer la burguesía. . . . la burguesía es estéril, no porque en su vanidad no intente crear, claro que lo intenta pero sus creaciones no dejan huella, porque con el paso del tiempo no encuentran eco en la sociedad . . . y por mucho que la burguesía lo intente, no puede imponer un arte musical que simplemente responda a sus interés, cómo dices: “controlar el pensamiento y la conciencia social de los individuos”. . . (Para esos fines utilizan la música de moda o comercial, y otros sonidos de control, no las obras de arte) . .¿conoces algún caso en el que la música de Revueltas, Penderesky o Messiaen sea utilizada para controlar el pensamiento y la conciencia de la población contemporánea?

La mayor parte de los compositores históricos enfrentaron al poder afirmado su derecho a crear siguiendo las pautas de su conciencia y no los intereses de la burguesía: un ejemplo fue Bach que muchas veces fue llamado a capítulo y duramente criticado por las autoridades (la burguesía) de Leipzig por sus melodías extravagantes y armonías extrañas. Pero no lo hicieron cambiar (básicamente porque supo argumentar muy bien su posición), mal podría denominarse su obra, música burguesa, por otro lado casi toda su obra es de inspiración popular, no de inspiración burguesa.

“Esta definición no forzada (e históricamente consecuente), disuelve y convierte en estéril cualquier cuestión acerca de la problemática sobre qué es y qué no es arte, o sobre qué es y qué no es “el” arte. El problema de la identidad del arte es una pura invención de la ideología burguesa enfocada a confundir por medio de las palabras.”

Pero si afirmas que el concepto de arte es imposición de la burguesía, entonces también lo es el de filosofía por ejemplo, un carpintero también posee una filosofía, como también un mecánico, etc. Es el conocimiento de su oficio. . . . es decir que quien afirma que Sócrates, Leibniz o Marx eran filósofos lo hace sometido por criterios burgueses. . . . lo mismo podríamos decir del concepto ciencia, otra imposición burguesa, pues existe las ciencias políticas, las ciencias económicas, ciencias sociales, la ciencias del paisano que investiga diversos materiales para construir mejor su casa, etc, etc, etc. . . el que diga que Einstein era un científico es un burgués. Y así podría seguir eternamente, todos los conceptos aceptados por la humanidad y sus diferentes matices son según tú opinión son una imposición de una clase social.

Otra cosa que olvidas es la capacidad del arte para despertar emociones y representar la identidad de los pueblos, el arte de hacer llaves inglesas es otra cosa. . . estas tratando de mezclar peras con manzanas. Una llave inglesa de hace 60 años hoy es chatarra, y las que se fabrican hoy serán chatarra en el futuro, poca gente pensaría que una llave inglesa representa la identidad de un pueblo o se emocionaría viendo su foto. . . por el contrario la “Música para cuerdas, percusión y celesta” de Bartok permanece, y si la escuchas percibirás una parte de la esencia del pueblo húngaro en esos sonidos y su terror por la presencia del fascismo que en esos momento se preparaba para arrasar Europa. . . difícilmente arte de elegir el palo más adecuado o el arte de las cucharas tenga esta capacidad. . . ERGO HAY UNA DIFERENCIA. Y esta diferencia no creo que sea una imposición psicológica de una clase social en particular.

15 de febreiro do 2010 05:29, por Durán Vázquez

Hola, Carlos,

contestaré tus observaciones según el orden en que las presentas. Intento ser breve.

En ningún punto de mi artículo se afirma que el arte musical sea un producto burgués o una imposición burguesa. Pero sí sostengo la noción de que cualquier arte/técnica vive un momento histórico en que el modo de producción social es el modelo burgués de propiedad privada de los medios de producción y, por tanto, consecuentemente, son artes/técnicas influidas por la ideología burguesa del mismo modo que las clases sociales no burguesas están influidas por esa ideología. El ensayo de Paulo Freire analiza estas cuestiones de modo sistemático. Si entiendo bien tu comentario, pretendes ejemplificar tu afirmación con la obra de un sólo autor en concreto, lo cual no parece apropiado pues eso supone descender a un nivel de concreción tal que se dejan abiertas muchas posibilidades de matiz (por poner un ejemplo, la valoración de la obra de Mussorgsky puede variar mucho de una persona a otra). En mi crítica al ensayo de María Novo he tratado cuestiones genéricas, intentando poner ejemplos también lo más genéricos posible. Bueno sería, entonces, mantener la discusión en ese nivel. Pero además aludes a la pobreza de Mussorgsky como si ello fuese un garante de anti aburguesamiento. Y en esto identifico un error clásico: confundir lo que es la “posición social-económica” de un individuo, identificándola con la “conciencia de clase” de ese individuo. Quiero decir que no por ser pobre se deriva necesariamente que se tenga una conciencia social distinta de la conciencia burguesa. Existen en el mundo infinidad de personas que pasan hambre y aún así defienden los mismos valores burgueses que les oprimen, como la propiedad privada (y esto no es mezquindad, sino ignorancia, aunque cierto es que la ignorancia nos hace mezquinos). Es esto precisamente a lo que se refieren los investigadores revolucionarios cuando dicen que la opresión es una alienación (“otrosificación”, ser copartícipe de la conciencia que no es propia) de una clase por otra. Y bien es verdad que la escritura musical no es una imposición burguesa... pero sí lo es el concepto de autor. Esto no equivale a decir que antes de la Modernidad no existiesen autores, sino que la idea de que un ser humano es dueño y señor de lo que crea, como si lo creado hubiese surgido nada más que de su propio intelecto sin tomar en cuenta todo el bagaje y contexto cultural de la sociedad a la que ese autor pertenece, eso, esa idea de autor idólatra e individualista, sí es una noción burguesa impuesta a través de la propagación repetitiva, la propaganda.

En ningún punto de mi artículo se afirma que la identidad del arte sea “un arte burgués, una técnica burguesa”, sino que yo me referí al “problema de la identidad del arte”. Y esa problemática sí es una invención burguesa, puesto que, como señalé, el arte es algo claramente definido ya antes de que esa problemática surgiese, y ese problema artificial surgió precisamente como correlato del ascenso de la burguesía al poder. Desconozco las circunstancias y obra de Silvestre Revueltas, por lo que no puedo entrar a valorar la anécdota. Aunque, como ya dije, tanto más argumentemos con ejemplos concretos, tantas más posibilidades quedan abiertas para la interpretación subjetivista y tendenciosa. Por tanto, no explicas realmente porqué “el concepto de trascendencia es fundamental para entender lo que es la identidad del arte musical” (algo con lo que, en principio, no estoy de acuerdo), pero de tu ejemplo saco en conclusión que tú identificas trascendencia con fama personal. No veo yo que sean lo mismo, aunque sí entiendo que a los individualistas ambos conceptos se les asemejen.

Las distintas formas de arte que propuse se basan en la creación de algo nuevo a partir de algo anterior, cierto. Por eso el concepto de autor no da cuenta de la “realidad” de la praxis humana. Y cierto es que el arte musical de una cultura es una manifestación de su identidad sonora como pueblo... y si ese pueblo es un pueblo alienado por su clase dirigente, entonces su identidad sonora estará igualmente alienada (justo es que así sea pues ello sirve como testimonio que nos permite tomar conciencia de dicha alienación). No hay contradicción: en una sociedad capitalista como la nuestra, es la burguesía (o para ser más exacto, la conciencia burguesa) la que decide.

No se trata de que la obra de tal o cual compositor sea comercializada o manipulada, sino que esas obras son concebidas, compuestas, ejecutadas, degustadas, analizadas, etc., en un determinado contexto económico-social y, por tanto, según un modo de concebir el mundo. En la actualidad, el idealismo burgués. Así que no queda duda de que la obra de Bartok responderá al idealismo burgués tanto más cuanto menor sea la conciencia de clase del propio Bartok. No entro a valorar cuál era la conciencia de clase de Bartok ni de ningún otro autor/a; simplemente parto de la base de que quien compone música en una sociedad capitalista (sociedad que exige la explotación de la fuerza de trabajo de la clase obrera por la clase empresarial) necesariamente ha de albergar en su seno un cierto grado de alienación idealista. No tengo más que remitirme a mi propia experiencia y a mi propio trabajo creativo para constatar que esto es así. Ahora bien, en tanto que uno analice críticamente su praxis diaria a partir de nociones materialistas, tanto más podrá ir desembarazándose del idealismo burgués. Es más, no sólo cabe suponer idealismo burgués en la obra de Bela Bartok, sino que además ello no implica un obstáculo para que yo la disfrute y valore. De hecho, si se tienen en cuenta, a través de un análisis crítico de dicha obra, aquellos elementos en que se oculta su idealismo para así traerlo a la luz, se podrá releer su obra descubriendo nuevos valores que enriquecerán la escucha. Y precisamente si el trabajo de Bartok se comercializa (como el trabajo de cualquier otro autor/a), es por obra y gracia de las concepciones burguesas. Desde este punto de vista, poco importan las lecturas que uno pueda hacer de la obra de Bartok. Lo determinante es que esas lecturas se realizan en un contexto burgués y según un modo burgués de concebir el mundo: “¿Quieres escuchar a Bartok? ¡Compra el disco!”

En ningún punto de mi artículo se afirma que el concepto de obra de arte sea impuesto por la burguesía. La imposición burguesa que yo señalo es la de una determinada noción del concepto “arte” que prescinde de la etimología y realidad histórica de esa palabra. En cuanto a lo que afirmas sobre que “la obra es una manifestación de la identidad de un pueblo o no, es profunda o banal, mejora la sociedad o la idiotiza”, debo decir que no comulgo con ese maniqueísmo soterrado que ahí expones. Ese maniqueísmo sirve para expresarme a nivel coloquial sobre mis gustos personales e intransferibles (qué me gusta y qué no), pero poco más. La riqueza de matices de cualquier obra de arte/técnica y de cualquier obra de Creación Estética (incluso la de las más claramente orientadas a la dominación), no me permite en conciencia analizar dicha obra con criterios tan pobres como “bueno o malo”, “sí o no”. Decir que la burguesía es estéril porque sus creaciones no dejan huella es una simpleza ramplona. Es una simpleza, primero, porque hace pasar el pecado por el pecador. Conviene diferenciar la burguesía en tanto que conjunto de individuos burgueses, de la conciencia burguesa, que atañe al conjunto de la sociedad que vive en un régimen capitalista. Y segundo, es una simpleza porque, como señalé más arriba, no da cuenta del idealismo burgués intrínseco a cualquier obra y que es también parte de una realidad social. Mal podremos entender nuestro tiempo si ninguneamos el legado cultural de una determinada clase social, pretendiendo negar dicho legado. Otra cosa distinta será considerar que ese legado, por su tendencia necrófila, deba ser críticamente disuelto. Pero difícilmente se puede criticar algo si se comienza por negar la huella que deja, como tú haces. Respondiendo a tu pregunta, diré que la creación de una iconografía (musical, por ejemplo) sostiene un corpus de autoridad que sirve para legitimar las propuestas del mercado (entendiendo por mercado no sólo la compra-venta de productos, sino todo el entramado de relaciones culturales que en la sociedad capitalista están intervenidas por la ideología burguesa, es decir, toda la sociedad) y deslegitimar aquellas que todavía no han sido marcadas con el marchamo y aval del mercado (o sea, que todavía no han sido sometidas al filtro intelectual de la propaganda). El hecho de hacer referencias idólatras a ciertos autores (se supone que autores con obras estimables) es en sí mismo un rastro de individualismo burgués, el mismo que subyace en la idea de autor. Ahí lo tienes: una noción burguesa utilizada para controlar el pensamiento y la conciencia de la población haciéndose pasar por un valor objetivo y estimable (el nombre de Fulanito de Tal). Huelga decir que esa idolatría contribuye a la puesta en valor de un producto cultural que se comercia: la obra y legado intelectual de Fulanito de Tal. Y de Revueltas no sé nada, pero Penderecki y, sobre todo, Messiaen, son ejemplos perfectos de burgueses que se dedicaban a sus cosas burguesas. ¿O acaso ellos trabajaban por cuenta ajena y la música era algo a lo que se dedicaban en sus ratos libres el fin de semana? Por supuesto que no. Pero eso no hace su obra menos estimable. Ahora bien, por muy estimable que sea, no voy a caer en el error de idolatrar al individuo pretendiendo que su intelecto o conciencia puede flotar en un limbo al margen de la circunstancia social-material en la que vive inserto. Eso es justamente lo que pretende hacernos creer el individualismo burgués.

Si Bach fue duramente criticado por las autoridades (y volvemos aquí a un ejemplo harto concreto que deja lugar a interpretaciones dispares y hasta contrapuestas, como ahora voy a ilustrar) no quiere eso decir que él se revelase contra el poder, ni que su obra no estuviese embebida de ideología propia de la clase dirigente, ni que su conciencia como individuo no fuese la misma de la clase dirigente. Lo único que quiere decir es que unas determinadas personas, en unos determinados momentos, dejaron constancia de un desacuerdo con Bach. Desacuerdo que probablemente tenía que ver más con el gusto estético del Antiguo Régimen que con lo que más tarde fue el auténtico “gusto burgués” (que, por cierto, en la época de Bach todavía se encontraba en ciernes). Si Bach no se dejó influir por unas presiones concretas, ¡bravo por él! Pero eso no significa que su obra no esté empapada de conciencia burguesa como la de todos nosotros/as. ¿Cuáles son las certezas que conocemos de Bach? Que era un pequeño burgués que se dedicaba a su pequeño negocio que consistía en poner su arte/técnica al servicio de quien le pagase. Y si encontraba su clientela entre los poderosos de la época no debió ser por el disgusto que les causaba. De hecho, hoy día, la obra de Bach es un valor seguro en la sociedad de consumo. La industria de la música popular (que es un negocio burgués) hecha mano de su legado constantemente, como tú muy bien sabes. Personajillos de la más alta alcurnia no dudan en citarlo entre sus preferencias, justo entre los libros de Dan Brown y los cheques donativos a organizaciones no gubernamentales que se enriquecen con la miseria ajena.

En ningún punto de mi artículo se afirma que el concepto de arte sea impuesto por la burguesía, sino que la imposición burguesa que yo señalo es la de una determinada noción del concepto “arte”. De igual modo, efectivamente todos los conceptos aceptados por la humanidad y sus diferentes matices son impuestos, o mejor aún, intervenidos por la clase social dirigente en cada momento de la historia, según sus intereses de clase. En la actualidad, la burguesía y sus intereses capitalistas.

En cuanto a tu último párrafo, simplemente señalaré que obvias lo que en mi artículo indico sobre la etimología de la palabra “arte”, y sigues prendido a esa noción tendenciosa que diferencia entre la llave inglesa y lo que se ha venido en llamar “arte”, o “capacidad de emocionar”, o Bellas Artes, o etc., etc., etc. Pero si observamos la definición del concepto Arte, veremos que la llave inglesa NO es otra cosa distinta. Conviene tomar conciencia de la diferencia entre el ámbito funcional de una determinada disciplina artística/técnica, su utilidad, y el hecho de que esa disciplina despierte emociones o no. Tú piensas que la llave inglesa no las despierta y que tampoco es representativa de la identidad de un pueblo... ¡pero vaya si lo es! Pero es que además, según la definición que he indicado en el artículo, las emociones no son condición esencial del arte. Así por ejemplo, si ese pueblo del que hablamos está sometido en un régimen de producción industrial (que lo explota y condiciona para producir por encima de las capacidades de asimilación económicas) la llave inglesa producida en masa es ejemplo vivo de la vida en ese régimen, es un testimonio artístico vital de un tiempo y una praxis histórica, lo mismo que la piedra tallada del paleolítico nos deja testimonio de una realidad social-material de la que podemos extraer conocimientos que a priori serían insospechables. Otra cosa distinta es que la misma sociedad que sostiene ese régimen, convencionalmente entienda que la llave inglesa, por su función, debe estar en la ferretería y no en el museo. Pero eso no hace sino dejarnos constancia de la conciencia burguesa de esa sociedad, que no sólo crea llaves inglesas sino que también crea los museos dedicados al “arte” (en el sentido burgués del término). Museos que precisamente sirven para capitalizar y dominar esas ramas de la creación artística/técnica cuyos propósitos o funciones tratan de la “forma en sí” en un plano, diríamos, de metalenguaje (lo que yo llamo Creación Estética y que el idealismo burgués llama “arte”). O sea que lo que actualmente se hace es tomar el nombre del todo por el de una parte; “arte” en lugar de decir Creación Estética. Las llaves inglesas provocan emociones y esto lo saben muy bien (aún cuando no sean conscientes de ello) los mecánicos, por ejemplo. Todo objeto producido por medio de arte/técnica lleva implícita una forma, y toda forma es capaz de generar emoción, independientemente de que su elaboración se realice con la intención de emocionar o no. Las gafas de miope también son susceptibles de crear emociones y, por tanto, también afectividades. Yo mismo, que dependo de ellas, experimenté fuertes emociones cuando, al caerse la lente al suelo por el desprendimiento de la montura, me quedé violentamente confrontado con mis 7 dioptrías. Otra cosa distinta es que la función de la gafa busque o no esa emoción. La emoción, en ese caso, proviene del hecho de que dependo de mis gafas en mi praxis material diaria; es una necesidad material, lo mismo que la llave inglesa, la pintura o el poema. La gafa es fruto de una transformación intencionada de una realidad natural en otra artificial, lo mismo que la escultura o el dibujo. Desde el punto de vista del arte, no hay diferencia entre dibujar un retrato y dibujar el diseño de unas gafas. Ambos son dibujos (ese es el arte/técnica) y la intención con que se realicen es indiferente a efectos de su consideración artística/tecnológica. Así que las emociones no son una condición esencial de las obras de arte/técnica. Y, en tanto que emociones, la rotura de mis gafas y, por ejemplo, la secuencia de un asesinato en una película o una pintura, son el mismo tipo de experiencia. Y también lo es, para mí, el contemplar series de cosas. Nunca entenderé muy bien porqué, pero observar tipologías, series, tablas de catalogación o cosas similares, me arrebata desde niño y sin duda provoca en mí emociones. Un libro sobre pintura, un catálogo de fotos, un diccionario zoológico, un panfleto de máquinas de jardinería, un álbum de aviones, una revista de coches... y sí, el catálogo de una ferretería, con toda esa infinidad de formas con sus sutiles diferencias entre los distintos modelos de llaves inglesas, aparentemente iguales, pero que responden cada una a una necesidad distinta o a una forma diferente de afrontar la misma necesidad, lo cual es un misterio para mí pues no soy entendido en la materia. Ese misterio me arrebata de un modo tal que me provoca emociones. Cuando alguien pretende decirme que eso no puede provocarlas, sólo me queda entristecerme ante la pequeñez de espíritu que las convenciones sociales nos imponen, convirtiéndonos en minúsculos/as individualistas que pensamos que el mundo es tal y como se nos enseñó a verlo. Y las convenciones sociales de nuestro tiempo son las propias del idealismo burgués que es positivista, individualista, marginalista y pragmático hasta la náusea. Es por eso que si yo, al tomar conciencia de ese fenómeno estético que las llaves inglesas provocan en mí, se lo comunico a los demás en la forma de un manifiesto acompañando una exposición de llaves inglesas en una galería de “arte”, o incluso organizando una visita cultural a una ferretería, siempre aparecerá el típico retrógrado que diga “esto no es arte”, o también “esto es una mierda, en el arte hoy día todo vale y eso no puede ser”. Pero lo que en verdad quiere decir es que ya ha juzgado a priori según prejuicios burgueses, y que “ÉL” no es capaz de emocionarse con lo que otros y otras sí son capaces. Pero veamos tus argumentos: 1) Las llaves inglesas se vuelven chatarra, “caducan”. ¿Qué tiene eso que ver con la definición de arte? Absolutamente nada, a la etimología me remito. Así que, según tú, lo que se vuelve “chatarra” no es arte, pero a mí esa afirmación me parece más bien una extensión de esa idea burguesa e hiper-contemporánea de “Lo Nuevo” como generador de insatisfacción constante para disparar el consumo. 2) Dices: “poca gente pensaría que una llave inglesa representa la identidad de un pueblo o se emocionaría viendo su foto”, como si el quorum de la mayoría fuese un criterio etimológico, pero no lo es. Lo que una minoría o una mayoría piense o sienta no determina el significado original de las palabras y, si en un alarde de cinismo, afirmásemos lo contrario, entonces es claro que a base de mucho tergiversar se ha cambiado (se ha pervertido) la noción de “arte”, de lo cual se infiere también que nada más una mayoría tenemos que ponernos a repetir lo contrario para recuperar el sentido original de esa palabra. Ergo, no existe tal diferencia. Y sí, la pretensión de que tal diferencia existe es una imposición de una clase social en particular, pero no una imposición psicológica. ¿He hablado yo de psicología en algún momento? No. Aquí estamos hablando de conciencia social, que abarca todos los ámbitos de la naturaleza material de las cosas, que es la única naturaleza que existe, y eso incluye los aspectos psicológicos pero también todos los otros aspectos de la vida humana.

saludos:::

DuránVázquez____________

21 de febreiro do 2010 01:51, por Carlos Suárez

Hola, Adán.

Creo que tus afirmaciones iniciales se prestan a cualquier interpretación pues no profundizas demasiado en ellas, en este comentario has aclarado exactamente a que te referías con lo que dijiste.

Creo que gran parte de las cosas que aclaras las compartimos, el problema desde mi punto de vista es que no enfocas el problema real, afirmas algo y no tomas en cuenta ni la diversidad de la ética humana ni los distintos matices su obra, esto por ejemplo:

“Pero sí sostengo la noción de que cualquier arte/técnica vive un momento histórico en que el modo de producción social es el modelo burgués de propiedad privada de los medios de producción y, por tanto, consecuentemente, son artes/técnicas influidas por la ideología burguesa del mismo modo que las clases sociales no burguesas están influidas por esa ideología.”

¿Es igual el grado de compromiso con la ideología burguesa de todos los creadores que pertenecen a las clases no burguesas? Lógicamente no, luego no puedes meterlos a todos en un mismo saco.
Olvidas también que si estamos influidos por la ideología burguesa, las clases burguesas también están influidas por las manifestaciones estéticas de las clases no burguesas. Te pondré varios ejemplos: durante el barroco la forma musical preferida entre las clases altas era la suite, la suite era un conjunto de danzas de origen popular de toda Europa (minué “Frances”, alemanda “alemana”, zarabanda “española”, etc). En ese sentido las clases altas bailaban al son que tocaba el pueblo, este es un claro ejemplo en el que las manifestaciones estéticas de las clases bajas controló el gusto estético de los ricos. Por ejemplo, la giga es una danza de las islas británicas que se origino en una remota aldea de Escocia o Irlanda y se popularizo entre las clases bajas, después paso a clases medias o incipientes burguesías y finalmente llego a las cortes. Las clases altas no crearon esa forma musical pero terminaron bailando al son que tocaban las clases bajas. Esto ha pasado a lo largo de la historia, piensa en el hiphop, durante mucho tiempo fue considerado música barriobajera, hoy muchos niños ricos la bailan y se visten como los negros que la originaron en los barrios pobres. Tú afirmas que las formas musicales de las clases bajas están influidas por la ideología burguesa simplemente porque aparecieron bajo un régimen de propiedad privada de los medios de producción, pero ignoras todo lo demás. El hiphop por ejemplo contiene elementos sonoros muy originales que rompen con la narrativa sonora tradicional de occidente, fue en sus orígenes una forma de crítica muy fuerte a la sociedad de consumo burguesa y sus dogmas, ciertamente hoy en día algo que llaman “hiphop” es un producto comercial, ¿pero es en realidad hiphop?. Lo que si es cierto es que el aburguesamiento de estas formas populares las hace entrar en decadencia, como le sucedió a muchos otros géneros musicales de origen popular y crítico con el poder como la salsa por ejemplo. Géneros creados por las clases sociales no burguesas que terminan imponiéndose a los ricos, pues como te comentaba las clases altas no crean música original, les interesan más otras actividades “creativas” (la banca, la política, etc). Entonces no les queda de otra que bailar al son que tocan las clases bajas.
La miseria de Mussorgsky en un hecho, no un garante de anti aburguesamiento, de hecho Mussorgsky era de origen acomodado con Engels. Lo que hace la música de Mussorgsky anti burguesa es el sonido, el grado de compromiso con la raíz popular (música creada por las clases bajas), por las razones que explique en el comentario anterior. Es el sonido lo que define el carácter de una obra musical. Lógicamente no se puede confundir lo que es la “posición social-económica” de un individuo, identificándola con la “conciencia de clase” de ese individuo. Nunca dije eso, pero lo que si afirmo es que ciertamente ser pobre te conecta con una conciencia social distinta de la conciencia burguesa, la vida fácil y cómoda te hace ver el mundo de otra forma. Ahora tienes razón cuando dices que. “Existen en el mundo infinidad de personas que pasan hambre y aún así defienden los mismos valores burgueses que les oprimen, como la propiedad privada (y esto no es mezquindad, sino ignorancia, aunque cierto es que la ignorancia nos hace mezquinos).” Pero, ¿que tiene esto que ver con los creadores que no piensan así, y luchan por establecer un discurso crítico y alternativo a los valores burgueses?

“Y bien es verdad que la escritura musical no es una imposición burguesa... pero sí lo es el concepto de autor. Esto no equivale a decir que antes de la Modernidad no existiesen autores, sino que la idea de que un ser humano es dueño y señor de lo que crea, como si lo creado hubiese surgido nada más que de su propio intelecto sin tomar en cuenta todo el bagaje y contexto cultural de la sociedad a la que ese autor pertenece”

Dices que el concepto de autor es una imposición burguesa, pero no dices cual es la salida. Esto no esta nada claro pues aunque el bagaje y contexto cultural de la sociedad a la que ese autor pertenece es un punto de partida para su obra, su reinterpretación de ese bagaje es original, nadie más podría hacerlo de esa forma pues es una consecuencia de su conformación ontología. Vale, la noción de propiedad intelectual es una imposición de la ideología burguesa, pero, ¿Cuál es la salida?. ¿acaso crees que la disolución de la propiedad intelectual disolverá el hecho de que la obra tiene un autor?. Entonces el problema no es el concepto de autoria, el problema es el concepto de propiedad intelectual. Porque tu pones tu nombre a los discos que publicas. ¿No?. Entonces, ¿a que te refieres?, estas en contra de la autoria pero pones nombre a tus obras.

Por otra parte, dices tú que los ejemplos concretos quedan abiertos a la interpretación subjetivista y tendenciosa. Yo creo que es todo lo contrario, con respecto a lo que cuento de Revueltas yo lo comprobé empíricamente ese día, no lo leí en la web. Nadie sabía el nombre del político, ni cuales fueron sus artimañas políticas, todos conocían a Silvestre Revueltas. Este músico es muy interesante, su sonido es de honda raíz popular (música creada por las clases bajas), fue fundador del partido comunista mexicano junto a Frida Kahlo y Diego Rivera, pero rompió su relación con el partido comunista cuando se dio cuenta de que muchos de sus miembros recibían jugosas comisiones del gobierno “revolucionario” mexicano, Silvestre Revueltas en cambio murió en la miseria. (Pero ojo, morir en la miseria no es prueba antiaburgesamiento)
¿Por ser sólo un ejemplo, está abierto a la interpretación subjetivista y tendenciosa? Ahora si lo que quieres son más ejemplos, pues lee sobre historia del arte están llenos de ellos. La obra conectada con lo popular o con un cierto discurso crítico al poder trasciende, la obra que pacta con el poder no trasciende. Y esto es muy lógico, pues mientras una habla de la realidad la otra pacta con la mentiras del poder, y al ser un engaño no trasciende. . .”veritas filia temporis”, es decir que por mucho que intente el poder imponer una obra de control social, esta obra termina derrumbándose pues el tiempo se encarga de poner las cosas en su sitio. Por eso es que constantemente el poder tiene que estar reinventando sus mentiras. Ya te explique que para controlar utilizan la música comercial no el arte musical de quienes criticamos al poder. Si no estas de acuerdo con este argumento de la trascendencia del arte musical, entonces quizás me podrías ilustrar con algunos ejemplos de obras que trasciendan sus pactos con las mentiras del poder. ¿Acaso crees que alguien va a escuchar David Bisbal dentro de 100 años?.

“Y cierto es que el arte musical de una cultura es una manifestación de su identidad sonora como pueblo... y si ese pueblo es un pueblo alienado por su clase dirigente, entonces su identidad sonora estará igualmente alienada (justo es que así sea pues ello sirve como testimonio que nos permite tomar conciencia de dicha alienación). No hay contradicción: en una sociedad capitalista como la nuestra, es la burguesía (o para ser más exacto, la conciencia burguesa) la que decide.”

Aquí niegas la capacidad de los individuos para revelarse. ¿Qué estas diciendo?. Que un hombre que forma parte de una sociedad alienada no puede engendrar un arte musical no alienado. Entonces si estamos jodidos ! ! ! !. ¿Crees que no podemos establecer una dialéctica sonora anti burguesa por el simple hecho de que pertenecemos a una sociedad burguesa? Olvidas que hay matices, Duran Vázquez no tiene el mismo grado de compromiso con el poder que Chenoa. ¿O si?. o en lo personal estoy seguro de no tener el mismo grado de compromiso. AQUÍ ESTAMOS EN TOTAL DESACUERDO, YO CREO QUE DENTRO DE UNA SOCIEDAD ALIENADA APARECEN OBRAS DE ARTE QUE SON UNA MANIFESTACIÓN DE DESACUERDO CON EL PODER Y LAS CLASES OPRESORAS, aunque estos artistas tengan que mantener un cierto vínculo con la sociedad, más que nada por la necesidad básica de sobrevivir. Otra salida sería el suicidio o encerrarnos en una cueva, es decir apartarnos de la sociedad gregaria. Pero, ¿No es más lógico resistir y establecer un discurso crítico contra las clases opresoras dentro de la sociedad a la que pertenecemos?, ¿o estamos condenados hagamos lo que hagamos, a que sea finalmente la burguesía la que decida sobra nuestra identidad sonora?. . Creo que esto no se sostiene.

“simplemente parto de la base de que quien compone música en una sociedad capitalista (sociedad que exige la explotación de la fuerza de trabajo de la clase obrera por la clase empresarial) necesariamente ha de albergar en su seno un cierto grado de alienación idealista. No tengo más que remitirme a mi propia experiencia y a mi propio trabajo creativo para constatar que esto es así.”

Vuelvo y te repito metes a todos en el mismo saco. Chenoa, Mattin, Bartok, Bach, Duran Vázquez, etc, etc. No todos tienen el mismo grado de alienación idealista. Hay una diferencia, la regla que propones no se puede aplicar a todos por igual sin aclarar los matices. Pero tú reduces todo una afirmación simplista. Olvidas que ese grado de alienación idealista no es igual en todos los casos. Ergo hay una diferencia.

“debo decir que no comulgo con ese maniqueísmo soterrado que ahí expones. Ese maniqueísmo sirve para expresarme a nivel coloquial sobre mis gustos personales e intransferibles (qué me gusta y qué no), pero poco más. La riqueza de matices de cualquier obra de arte/técnica y de cualquier obra de Creación Estética (incluso la de las más claramente orientadas a la dominación), no me permite en conciencia analizar dicha obra con criterios tan pobres como “bueno o malo”, “sí o no”

Bueno yo utilicé otros parámetros no precisamente “bueno o malo” tampoco utilicé “sí o no”, eso lo dices tú. Si digo que el “canto suspendo” de Nono hace pensar a la sociedad y thriller de Jackson la idiotiza ¿estoy planteando un maniqueísmo con esta afirmación?. Pues vale, entonces soy maniqueo. Las cosas son lo que son. No me interesa hacer un listado de lo bueno y lo malo. Vuelo y te repito hay matices, y las obras pueden ser más o menos útiles para el progreso o simplemente idiotizar a la humanidad, pueden ser una manifestación autentica de la ética del creador o un reflejo de las mentiras del poder. Yo creo que las obras que idiotizan a la humanidad o son un reflejo de las mentiras del poder simplemente no trascienden y la historia esta llena de ejemplos. ¿Decir esto es maniqueísmo?.
Y por supuesto que la burguesía crea, estamos de acuerdo que existe una ideología creada por la burguesía y productos comerciales. Yo me refería a la música, la burguesía no se dedica a la creación estética, les interesa la banca la política, la política o acelerar el consumo de sus productos comerciales, etc. Hay quienes consideran que la música de Rafael es arte, bueno el tiempo lo dirá, si dentro de 100 años la sociedad admite lo que cantaba ese señor como arte. Pero lo más probable es que nadie escuche a ese señor en el siglo XXII.

“El hecho de hacer referencias idólatras a ciertos autores (se supone que autores con obras estimables) es en sí mismo un rastro de individualismo burgués, el mismo que subyace en la idea de autor. Ahí lo tienes: una noción burguesa utilizada para controlar el pensamiento y la conciencia de la población haciéndose pasar por un valor objetivo y estimable (el nombre de Fulanito de Tal).”

Pero si tu mismo constantemente haces referencia a los autores en los que crees, constantemente citas autores cuya opinión o reflexiones consideras estimables. ¿significa que en tus textos hay rastros del individualismo burgués o una noción burguesa utilizada para controlar el pensamiento?. ¿de que hablas?. Si tu citas autores no es una referencia idólatra. Si yo los cito es idolatría.

. . . . . . . .

21 de febreiro do 2010 01:55, por Carlos Suárez

“Y de Revueltas no sé nada, pero Penderecki y, sobre todo, Messiaen, son ejemplos perfectos de burgueses que se dedicaban a sus cosas burguesas. ¿O acaso ellos trabajaban por cuenta ajena y la música era algo a lo que se dedicaban en sus ratos libres el fin de semana?”

BUENO, BUENO, ESTE SI QUE ES UN CRITERIO BURGUÉS, EL TRABAJO DE UN COMPOSITOR NO ES TRABAJO, TRABAJO ES MONTAR PLACAS DE ORDENADORES EN UNA FABRICA. . cuidado con esto!!!. . . Hombre, Marx, Engels, Kant, Hegel, etc, etc, tampoco trabajaban en una fábrica y los fines de semana escribían. . . . Vivían en una sociedad alienada y según tu opinión su obra está como consecuencia “empapada de conciencia burguesa como la de todos. . .”. No hay posibilidad de revelarse, estamos condenados a que nuestra obra esté empapada de la conciencia burguesa.

“¿Cuáles son las certezas que conocemos de Bach? Que era un pequeño burgués que se dedicaba a su pequeño negocio que consistía en poner su arte/técnica al servicio de quien le pagase. Y si encontraba su clientela entre los poderosos de la época no debió ser por el disgusto que les causaba.”

Hombre en esa época la otra salida era la muerte y no crear nada. ¿Qué propones la disolución de la vida como única vía de mostrar nuestro disgusto con las clases opresoras?. Ya, el mundo es una mierda capitalista, pero cual es la salida morir inmaculado ¡!!!!!. . . . yo creo que otra posibilidad es tratar de cambiarlo desde adentro y para ello habrá que sobrevivir lo más dignamente posible, ¿No?. . . . ¿Qué propones?. Decir que todo es una mierda empapada de conciencia burguesa ES MUY FACIL, ¿pero qué salida propones?. Yo creo que una salida es asumir nuestra responsabilidad frente a esa realidad alienante y establecer nuestra obra, evitando que los criterios que el poder intenta imponer sobre lo que es el arte actual controle nuestro trabajo estético, digo yo. ¿Pero tu que salida lógica propones?. Porque yo también puedo proponer sueños y cuentos de hadas, pero la verdad es que sinceramente sólo puedo responder por mi propia ética que ya es bastante. . . otra cosa sería sermonear al mundo con un discurso moral pleno de hipocresía.

“De hecho, hoy día, la obra de Bach es un valor seguro en la sociedad de consumo. La industria de la música popular (que es un negocio burgués) hecha mano de su legado constantemente, como tú muy bien sabes. Personajillos de la más alta alcurnia no dudan en citarlo entre sus preferencias, justo entre los libros de Dan Brown y los cheques donativos a organizaciones no gubernamentales que se enriquecen con la miseria ajena.”

Ya te explique en el comentario anterior que la obra esta más allá de las manipulaciones posteriores que de ellas se haga, te puse el ejemplo de Nietzsche. Pero podría ponerte mil ejemplo de obras críticas con la ideología burguesa que hoy en día son productos comerciales que se venden masivamente. ¿Esa manipulación las hace cómplices de los personajillos de los que hablas?. . . . Hombre podemos resucitar a los autores para que den su opinión. . . . Ahora, el que paga por escuchar a Bach, a Bartok o leer a Marx lo hace a sabiendas de que lo puede descargar de Internet, entonce la manipulación burguesa no esta en la obra sino en las mentes que se dejan manipular. Es toda una artimaña psicológica, entonces ¿no crees que estas enfocando mal el problema cuando dices que “la obra de Bach es un valor seguro en la sociedad de consumo”? Es cierto “la obra de Bach es un valor seguro en la sociedad de consumo” Pero ¿no crees que el problema va más allá de decir que Bach trabajaba para burgueses y ahora el sistema se enriquece con su trabajo?. ¿No crees que lo importante de su obra va mas allá de eso y que rebuscar sus imperfecciones morales es una pedida de tiempo?. Cuando la verdad es que el problema es otro. Es cierto que todos en algún momento pactamos con el poder, pero hay matices. Creo que tenemos que aprovechar lo bueno que nos puede aportar la invención humana y no perder el tiempo con juicios moralistas. ¿Qué importa si para sobrevivir Galileo se retracto ante la iglesia, lo importante es que finalmente su trabajo era verdadero?. Ya, fue un cobarde que trabajaba para los ricos ¿y que importa eso? ¿o significa que esa imperfección lo descalifica moralmente?. Tu dirás que trabajaba para las clases altas a gusto, si, pero su trabajo finalmente demostró que era verdadero y por eso trascendió. Pero es fácil señalar con el dedo a tal o cual artista porque existen aspectos de su vida que son reprobables. Ej. Mozart se ganaba la vida trabajando para los ricos y no le disgustaba. Joder, es que esto parece el discurso de un beato, establecer juicios y sermones morales diciendo “que tal o cual creador incurrieron en tal o cual imperfección”. Pienso que este discurso no ayuda en nada a desarmar los sofismas del poder.

Aquí, estamos atrapados en una discusión bizantina, pues resulta que todo lo que dices es cierto, pero está mal enfocado, básicamente porque quieres meter a todos en un mismo saco. Creo que deberíamos estar discutiendo como los centros del poder imponen sus criterios sobre lo que debe ser el arte actual, PERO NO, ESTAMOS DISCUTIENDO QUE TODO ARTE CREADO EN UNA SOCIEDAD ALIENADA CONTIENE ALIENACIÓN. DISCUTIR ESTO ES PERDER EL TIEMPO PUES OLVIDAS LOS MATICES, OLVIDAS LA DIVERSIDAD DE POSICIONES ETICAS DE LOS DISTINTOS CREADORES, olvidas el hecho de que dentro de las sociedades alienabas se puede hacer un arte crítico y liberador a esas imposiciones del poder. Por ejemplo, Revueltas, Bartok, Bach, Penderecky, Nono, etc, yo creo que en sus obras hay elementos críticos contra las ideologías alienantes, (quedémonos con eso) pero tu piensas que están “empapadas de conciencia burguesa como la de todos nosotros/as” . . . .Ala, al mismo saco todos los que se rebelaban e intentan ser críticos contra las ideologías alienantes, los que se arrodillan y mienten, y los que no hacen absolutamente nada.

“En cuanto a tu último párrafo, simplemente señalaré que obvias lo que en mi artículo indico sobre la etimología de la palabra “arte”, y sigues prendido a esa noción tendenciosa que diferencia entre la llave inglesa y lo que se ha venido en llamar “arte”."

Siguiendo tu propia opinión, entonces las etimologías también son una imposición de la ideología burguesa, ergo no te puedes remitir a ellas como argumento ¿Quién impuso la acepción etimológica “arte/técnica”?. Yo prefiero pensar que las etimologías no son dogmas, y permiten muchas interpretaciones de los conceptos que definen. No tomas en cuenta el grado de evolución de cada forma de arte, las metes a todas en el mismo saco. Por ejemplo, los primeros instrumentos musicales datados tiene 25.000 años de antigüedad, por tanto el arte musical debe tener al menos 250 siglos de evolución. . . . evolución=complejidad. ¿Cuantos siglos de evolución tiene el arte de hacer llaves inglesas?. . . . . otro criterio que deberíamos tomar en cuenta es la técnica de uso (tocar o construir un instrumento y comer con una cuchara o construirla), El arte de hacer cucharas no tiene bagaje evolutivo que el arte de la música. Ergo hay una diferencia.

“Otra cosa distinta es que la misma sociedad que sostiene ese régimen, convencionalmente entienda que la llave inglesa, por su función, debe estar en la ferretería y no en el museo.”

Bueno ya te expliqué que las llaves inglesas se pueden fundir para hacer otras mejores, Es un artefacto que cambia con el tiempo. Las obras de Bartok en 60 años no la han cambiado una nota. Tú dices que es una decisión de una clase social que impone esto como “arte musical” y las llaves inglesas a la ferretería. . . Pretendes explicar todo con ese simplismo . . . . Yo creo que es el pueblo el que encuentra resonancia en una determinada obra y la reconoce como parte de su identidad. En la música de Bartok resuena la identidad sonora del pueblo húngaro, En Revueltas la identidad del arte mexicano. El pueblo Galego se identifica con las muñeiras compuestas por creadores de clase baja, ¿es esta identificación con la muñeira una imposición burguesa o es el pueblo el que decidió que así fuera?

“Y sí, el catálogo de una ferretería, con toda esa infinidad de formas con sus sutiles diferencias entre los distintos modelos de llaves inglesas, aparentemente iguales, pero que responden cada una a una necesidad distinta o a una forma diferente de afrontar la misma necesidad, lo cual es un misterio para mí pues no soy entendido en la materia. Ese misterio me arrebata de un modo tal que me provoca emociones.. . . . ”

Hombre, si tu sientes un arrebato de emociones cuando entras en una ferretería pues bien por ti, te felicito, Yo no siento más emoción que la misma que cuando voy a comprar unos kiwis. . . . Pero que pretendas decir que no sentir las mismas emociones comprando una llave inglesa o escuchando el treno de Penderesky es una pequeñez de espíritu, reducido por convencionalismos burgueses es inaceptable. . . Todo ese dogmatismo que propones como verdad debes probarlo, debes probar empíricamente que las emociones que produce la música son una convención social impuesta por una clase social en particular.

“Y las convenciones sociales de nuestro tiempo son las propias del idealismo burgués que es positivista, individualista, marginalista y pragmático hasta la náusea. Es por eso que si yo, al tomar conciencia de ese fenómeno estético que las llaves inglesas provocan en mí, se lo comunico a los demás en la forma de un manifiesto acompañando una exposición de llaves inglesas en una galería de “arte”. . . .”

Hombre esto ya se ha hecho, incluso un artista enlató mierda, es probable que alguien cuando ve la mierda enlatada sientes el mismo arrebato que tu al ver una llave inglesa. Pero la realidad es que ciertas obras tienen más capacidad que otras para emocionarnos. Por ejemplo Bach es el compositor más utilizado en las películas cuando una escena necesita potenciar su carácter dramático o emotivo, esa música tiene esa capacidad sobre la psique humana ¿que quieres que te diga?. Oportunistamente es utilizada por la burguesía para ganar dinero, si. Vale, hoy estamos comercialmente alienados por la burguesía. Pero resulta que en la época en que fue creada esta música causaba el mismo efecto en el público que la escuchaba, los biógrafos de Bach cuentan que la gente lloraba cuando escuchaba sus conciertos.
¿En que te basa para decir que esas emociones son convenciones sociales impuestas por los ricos a la sociedad contemporánea?

“De igual modo, efectivamente todos los conceptos aceptados por la humanidad y sus diferentes matices son impuestos, o mejor aún, intervenidos por la clase social dirigente en cada momento de la historia, según sus intereses de clase. En la actualidad, la burguesía y sus intereses capitalistas.”

Lo absurdo de esta discusión, es que estaría totalmente de acuerdo con lo que dices si lo aplicaras al contexto particular donde estas afirmaciones funcionan. Pero no se puede porque afirmas dogmáticamente que; “todos los conceptos aceptados por la humanidad y sus diferentes matices son impuestos” . . . . .

Yo creo que en la actualidad, la burguesía y sus intereses capitalistas crean música comercial para enriquecerse y controlar nuestra mente, y que los centros de de poder imponen sus criterios estéticos a los creadores. Si los acatas subes en el escalafón si no los acatas te marginan. Pero también creo que dentro de una sociedad alienada como está se pueden crear obras que sean críticas con esta alienación. ¿O inevitablemente estamos condenados a que nuestro trabajo sea igual de alienado que el de otro?.

Mi opinión es que no enfocas el problema con claridad, ¿Para que perder tiempo diciendo que tal o cual artista eran imperfectos por que se ganaban la vida de tal o cual manera? ¿Por qué no analizar por ejemplo, las imposiciones de los que gobiernan el mundo en materia estética a los creadores contemporáneos?. Incluso esto, creo que es mucho peor que su control sobre los que arrodillados hacen música comercial, pues esta estrategia busca como objetivo final, anular el libre albedrío de los artistas que podrían desarrollar una estética alternativa a la narrativa tradicional, una estética liberadora a la opresión. Es decir, mediante esa estrategia el poder intenta anular los focos de resistencia dentro de la sociedad creadora actual.

Para cerrar, esta noticia me llegó desde la orquesta del caos:

“Parece que Francia no apoya más la idea de investigación en la generación de cultura. Muestra de ello es la disminución drástica del soporte económico del Ministerio de Cultura francés y de la DRAC (Direction Régionale des Affaires Culturelles) al IMEB (Institut International de Musique Electroacoustique de Bourges), uno de los centros de creación e investigación musical más activos del mundo desde los años 70. La tendencia a la valoración de las singladuras culturales en términos de rentabilidad económica ha devenido compulsión en nuestros días entre una parte importante de los técnicos de cultura de las administraciones y los políticos. Poco importan los objetivos de las actividades culturales si no se detecta en ellas posibilidad de rentabilidad. La libertad de investigación cultural y artística está en peligro. Tal vez sea una de las consecuencias de las sociedades del espectáculo.”

Creo que es un análisis interesante para entender en lo que quieren convertir la cultura los poderosos. Si la cosa ya estaba mal, ahora sabemos que puede ir a peor.

Saludos

25 de febreiro do 2010 08:42, por Durán Vázquez

Hola. ¿Puedes explicarme esto? Pones una cita de algo que yo escribí:

“Y de Revueltas no sé nada, pero Penderecki y, sobre todo, Messiaen, son ejemplos perfectos de burgueses que se dedicaban a sus cosas burguesas. ¿O acaso ellos trabajaban por cuenta ajena y la música era algo a lo que se dedicaban en sus ratos libres el fin de semana?”

Y tú respondes:

BUENO, BUENO, ESTE SI QUE ES UN CRITERIO BURGUÉS, EL TRABAJO DE UN COMPOSITOR NO ES TRABAJO, TRABAJO ES MONTAR PLACAS DE ORDENADORES EN UNA FABRICA. . cuidado con esto!!!

Veamos: ¿en mi cita, dónde dice que el trabajo de un compositor no es trabajo? En ningún lado lo dice. Y es un misterio que tú concluyas una cosa a partir de la otra. Pero tengo una teoría para explicar este misterio: yo hablo de trabajar por cuenta ajena, que es algo que evidentemente esos dos compositores no hacían. Si el trabajo por cuenta ajena es lo que caracteriza a la clase obrera, entonces es claro que ambos compositores eran burgueses puesto que trabajaban por cuenta propia. Mi teoría es que, si al referirme a ellos como burgueses, tú sacas en conclusión que lo que yo estoy diciendo es que no trabajaban, entonces se infiere que tú piensas que la burguesía no trabaja; tú piensas que la expresión “se dedicaban a sus cosas burguesas” se refiere a algo que no es trabajo, ¿me equivoco? Dicho de otro modo: tú no tienes clara la distinción entre el trabajo por cuenta ajena y el trabajo por cuenta propia, ¿o acaso voy desencaminado? La verdad es que mi teoría tiene un defecto, y es el suponer algo tan absurdo como que una persona adulta, ya en el siglo XXI, pueda ignorar cosas tan básicas como son las distinciones entre un obrero y un no obrero. ¿O quizá lo que sucede es que otra vez “mis afirmaciones iniciales se prestan a cualquier interpretación pues no profundizo”? No macho, lo que aquí pasa es que tú no te paras a leer con detenimiento. Así de claro lo veo yo.

Y como no te detienes, quizá es por eso que tú piensas que esta discusión trata o ha tratado en algún momento sobre cuestiones morales o sobre “imperfecciones”, como dices. Pero no es el caso. Esa discusión, como mucho, la estabas manteniendo tú solo. La moralina, efectivamente, se la dejo a los beatos. Aquí estamos hablando de otro tipo de cuestiones.

un saludo___________

26 de febreiro do 2010 13:54, por Carlos Suárez

Bueno, para empezar es que la frase ya es absurda desde el comienzo. . . . ¿de donde sacas que esos compositores trabajan por cuenta propia?. . . . Pon ejemplos, ¿de que libro sacaste eso?

Que yo sepa les encargaban sus obras, el estado o algún burgués. . . . Por tanto, trabajaban por cuenta ajena.

Apertas.

1 de marzo do 2010 01:43, por Durán Vázquez

:-D

Esto es para ponerle un marco. Jajaja...

Pero, ¡oye!, una cosa que te pregunto: no hablas en serio, ¿no?

No me asustes.

27 de febreiro do 2010 01:12, por Carlos Suárez

Otra cosa que no entiendo, es tu razonamiento simplista según el cual el que trabaja por cuenta propia es burgués y el que trabaja por cuenta ajena es no burgués.

Es decir, si un desempleado trabaja cultivando la tierra y cuidando algunos animales para cubrir sus necesidades básica es un burgués pues trabaja por cuenta propia. . . . ¿De que estas hablando?

1 de marzo do 2010 01:57, por Durán Vázquez

¿Mi razonamiento simplista? ¡Tío, en serio!, ¿dónde tienes la cabeza? ¿Estás enamorado o qué? Esto es como si me dices que es rocambolesca mi teoría de que La Tierra gira entorno al Sol.

Y el ejemplo ese del desempleado, ¿de qué va? ¿Es que existe mucha gente en esa situación en el mundo? ¿Por qué en lugar de personas y situaciones que no abundan (si es que existen siquiera), no discutimos mejor sobre la gente real que conocemos?

Seamos serios. ¿A ti te interesa hablar sobre las ideas facha de María Novo? Porque ya me parece que no. De todos modos yo te respondo a tu anterior comentario del día 21. Pero, ¡vaya!, si no te interesa hablar sobre el ensayo, pues lo dejamos.

1 de marzo do 2010 03:04, por Carlos Suárez

Hola Adán.

Hombre, yo en la aldea de mi madre conozco a varios paisanos que trabajan así por cuenta propia comiendo de lo que siembran.

En todo caso, lo de absurdo no te lo tomes como algo personal, todos metemos la pata con nuestras interpretaciones, nadie es infalible. Tu has demostrado que en algunos comentarios he malinterpretado tus palabras pero eso es parte de la discusión, para eso están las respuesta. . . creo que esta discusión es un ejercicio de nuestro derecho a pensar diferente y a la disidencia. Ya sabes lo que pienso de la diversidad ideológica, yo creo que nuestra confrontación es una prueba de que estamos vivos intelectualmente. No creo que se trate de probar quien tiene la razón. Se trata de probar que hay muchas alternativas al pensamiento único y a los dogmas que nos quieren imponer desde arriba.

Podemos pasar a otros puntos si quieres, pero es que afirmas convencido, que Messiaen era un perfecto burgués que se dedicaba a sus cosas burguesas. Y resulta que Messiaen trabajó desde los 22 años cumpliendo un horario como organista de la iglesia de la trinidad de Paris, años después fue profesor de composición en el conservatorio. . . trabajaba para un jefe y percibía un salario, ¿a esto le llamas trabajar por cuenta propia?. . . . Yo creo que hablas desde el desconocimiento. . . . .

Y ojo, nunca dije que estaba comentando el ensayo de Novo, esta claro que sobre lo que discuto es sobre tus comentarios que me parecen mucho más interesantes.

Apertas

1 de marzo do 2010 04:26, por Durán Vázquez

Hombre, yo en la aldea de mi madre conozco a varios paisanos que trabajan así por cuenta propia comiendo de lo que siembran.
¡Ah, maravilla! ¡¿Y lo consumen todo?! ¿No tienen excedente? ¿Acaso no comercian? ¿O es que tiran todo lo que les sobra? (seguro que no, pues deshacerse de la producción excedente supone un gasto elevado). Y según esto, ya tú mismo lo dices, trabajan por cuenta propia. Y el que trabaja por cuenta propia comerciando los bienes y/o servicios que produce es un burgués, ¿cierto? ¿O es que vamos a descubrir ahora la rueda? Es más, el campo se ha convertido para muchos propietarios europeos y norteamericanos (tanto pequeños como, sobre todo, grandes empresarios agrícolas) en un medio de enriquecerse a través de las subvenciones estatales, que son la principal herramienta para colonizar y sojuzgar los mercados de los países EMPOBRECIDOS (que no pobres), tal como explico en mi programa Radio Mil Colinas. Con lo cual, esos propietarios ya forman parte, desde hace 30 años, de un tipo de burguesía muy particular, esa suerte de casta parasitaria a sueldo de los estados imperialistas, lo mismo que el funcionario, el representante político, etc. Unos sacan más tajada que otros, pero son todos y todas de la misma familia. Como el amigo Messiaen, que, según cuentas, encima de burgués era también pluriempleado. Pero tú eso no lo ves. Y es tan absurdo que no lo veas, que más bien parece que no quieres verlo. Debe ser que tú no has trabajado mucho por cuenta ajena, porque si no tendrías bien clarita la diferencia.

O a lo mejor estás hablando de gente que saca lo justito para comer, en sentido literal, y sí lo consumen todo. Pero en este caso, ¿de qué viven? Porque con lo justo que el campo da para comer (una producción pequeña de subsistencia) no se vive en un sistema capitalista. Entonces sería claro que esos paisanos trabajan para otro... o sea, trabajadores por cuenta ajena. O burgués u obrero, amigo. No cabe otra.

Y en todo caso, ¿de qué porras estamos hablando? Incluso en el caso ficticio de que hubiese gente viviendo de lo que da el campo, al margen del sistema capitalista (lo cual es imposible), ¿de cuántos casos estaríamos hablando? ¿Dos personas, mil, un millón en todo el mundo? Eso no supondría ninguna diferencia con respecto al hecho de que el mundo se separa en dos grandes clases. Pensar lo contrario sería como afirmar que los escupitajos al agua elevan el nivel del mar. Pues sí lo elevan, pero ¿quién sería capaz de afirmar la diferencia? Entonces, déjate de paisanos y desciende a lo concreto, que es donde están el pan y las habichuelas.

En todo caso, lo de absurdo no te lo tomes como algo personal, todos metemos la pata con nuestras interpretaciones, nadie es infalible.
En absoluto me lo tomo como algo personal. Pero sí me ofende la ligereza con la que algunas/os opinan sobre el mundo, su propia vida y la de los demás, haciendo gala de supina ignorancia y encima exigiendo respeto a sus opiniones, cuando está claro que hay opiniones que no son respetables... como las de Hitler o Stalin o Churchill o Roosevelt o Rockfeller, por ejemplo. Y María Novo ahí le anda, ahí ahí...

¿Pero no ves que, aunque de ciudad, yo también soy gallego y ya conozco a los paisanos esos de los que me hablas? A uno de Nueva York o de Madrid se la cuelas, pero yo tengo el campo ahí al lado... :-D

Ptchs!, ¡paisanos...!

1 de marzo do 2010 09:20, por Carlos Suárez

Total que sigues sin aclarar donde leíste que Messiaen trabajaba por cuenta propia, no explicas en que basas tus juicios y tengo que concluir entonces que hablas desde la ignorancia.

De manera que si un obrero tiene dos trabajos es un burgués. . . . . ¿pero te das cuenta de la cantidad de incoherencia que dices?

Parece que en un intento obstinado por llevar la razón no tienes claro lo que es la burguesía. Según yo tengo entendido es un clase social que posee en propiedad los medios principales de producción, y vive a costa de explotar el trabajo asalariado. . . . Pero tu crees que un campesino “el que trabaja por cuenta propia comerciando los bienes y/o servicios que produce es un burgués”. . . . ¿De que coño hablas?. . .

Para ti Bach era un pequeño burgués que ponía su arte/técnica al servicio de la burguesía ¿eso lo convertía en burgués?. . (LEE. . . que percibía un salario y era explotado como cualquier otro empleado de los poderosos). . . ¿A que te refieres? entonces todos los que trabajan para burgueses son burgueses. . . . Prueba empíricamente lo que dices o no lo digas por decir, que hablar desde la ignorancia es muy peligroso.

No se cuantas personas trabajan en el campo por cuenta propia, lo que si se es que muchos de ellos están mucho más al margen del sistema capitalista que tu y que yo. En todo caso es una posibilidad, ¿pero que propones tu?. . . . ¿Cuál es la salida? . . . . Porque cansinamente machacas que el mundo es una mierda pero no aportas alternativas.

Y tú me pides descender a lo concreto cuando planteas cosas como:
“Si tú, en un caso extremo, tienes que salvar de un incendio a un desconocido o la obra completa de Revueltas, está claro qué es lo que trasciende y actúas en consecuencia.”

A esto llamas un argumento apegado a la realidad del pan y la habichuelas. ¿Cuándo se presenta una situación como esta?. . . . no tiene ningún peso como argumento concreto. ¿o no sabes lo que es concreto?

Que escupir en el mar no eleva su nivel. . . ala otro ejemplo muy realista. . . . Yo creo que la autogestión es posible, y digo yo que lo lógico sería buscar donde funcionan estas formulas de trabajo por cuenta propia que serían una forma REAL de quebrantar al capitalismo.

Pero no, para ti el dogma es inmutable, Trabajador por cuenta propia = burgués

¿maniqueísmo? Si, aquí va uno. . . “O burgués u obrero, amigo. No cabe otra.”. . .

Apertas

2 de marzo do 2010 13:31, por Durán Vázquez

Hola.

Una pregunta: ¿tú has trabajado mucho por cuenta ajena?

Por lo que comentas, está claro que no. Por lo que comentas, es probable que no hayas trabajado por cuenta ajena ni una sola vez. De todos modos, si no estás de acuerdo con la distinción que hago entre burgués y obrero, te puedo presentar a algunas personas que tienen conocimientos profundos en la materia y te corroborarán lo que yo explico en mis comentarios (ya que mis afirmaciones las tomas como "incoherencias"). También te puedo recomendar algunas lecturas, si es que te interesa el tema de la economía política.

Entonces, empiezo a ver claro porqué las caracterizaciones que yo hago de la burguesía tú las interpretas como que "[...]cansinamente machacas que el mundo es una mierda pero no aportas alternativas.[...]".

Y además incurres en error, porque precisamente yo en mi último comentario digo, exactamente: "Y si el problema es dar una salida (o al menos una propuesta de salida), ya la he dado varias veces al referir la obra de Paulo Freire. Esa es mi propuesta."

Ahí está escrito en comentario del día 1 de marzo. Quizá no lo has visto y por eso no respondiste a los temas de ese comentario punto por punto. Aguardo las respuestas con interés.

No te quepa duda, Messiaen no era de clase obrera, no trabajaba por cuenta ajena. Messiaen era de clase burguesa.

saludos_______

3 de marzo do 2010 00:01, por Carlos Suárez

He trabajado bastante por cuenta ajena ¿Cómo crees que se puede sostener un compositor en mi situación?, ¿dando conciertos?. . . . Un ejemplo reciente, la semana pasada trabajé para Sinsal con la escola, cargar, montar, desmontar el taller y lidiar con niños. . . aunque supongo que dirás que esto es un trabajo burgués por cuenta propia.

Ahora, resulta que un obrero vive mejor que muchos artistas de este país. . . y no digas que no. . . . Pero para ti esos artistas son burgueses pues trabajan y se mueren de hambre por cuenta propia. . . Es una mierda que un obrero viva mejor que un creador estético como tu nos llamas, ¿supongo que estas de acuerdo en que deberíamos vivir igual?. Aunque claro eso no lo ves porque no concuerda con tus dogmas. ¿Será porque un creador estético no posee en propiedad los medios decisivos de producción y no vive a costa de explotar el trabajo asalariado?. . . ¿o si?. . .

Según tu definición maniquea, yo por ejemplo soy un burgués, aunque viva con
un 35 % de lo que cobra un obrero, es decir aunque esté socio-económicamente por debajo de un obrero soy un burgués. Pues como compositor trabajo por cuenta propia. Supongo que es porque vivo a costa de explotar el trabajo asalariado, ¿me equivoco?. . . . ¿te das cuenta de lo absurdo del dogma que propones?

Tú pretendes através de un formalismo conceptual meter en el mismo saco de la burguesía a un artista que vive con el 35 % de lo que gana un obrero, a un zapatero, a un campesino, a un gerente de banco, a un multimillonario (ala burgueses explotadores todos). . . el resto van al saco de los obreros (los explotados). . . esta concepción simplista del mundo es ridícula para explicar la complejidad de la crisis de nuestra sociedad. . . . Pero eso a ti no te importa, a ti lo que te importan son tus dogmas inmutables. . . en algún lado leíste la definición medieval de burgués y ahí te quedaste. Incapaz de abrir tu mente a otra posibilidad de definición de la sociedad contemporánea. Porque te pregunto: ¿a estas alturas de la historia tiene sentido meter en el mismo saco a un artista que vive con el 35 % de lo que gana un obrero, a un campesino, a un zapatero, a un gerente de banco y a un multimillonario?

Pero eso no es todo, parece que confundes al mundo con tu ombligo. En el tercer mundo, (yo lo vi con mis propios ojos), en cada manzana y plaza hay mendigos, es decir sin techo, y manadas de entre 8 y 12 niños viven escarbando en la basura. . . esto lo veía todos los días. . . . Según tu dogma estos ejemplos de pobreza crítica que trabajan escarbando en la basura son burgueses. . . porque desde luego obreros no son. . . . Tu dirás que son escupitajos en el mar, yo te digo que no lo son. . . . (ESTO NO LO COMENTARÁS PUES NO CONCUERDA CON TU DOGMA). . . En el tercer mundo hay otras formas de pobreza crítica por cuenta propia sobre todo en el campo, pero de eso supuestamente tú ya sabes. . .

Creo que la división simplista que haces de la sociedad en burgueses y obreros no es más que un dogmatismo que poco sirve para encontrar una salida real a la alineación capitalista y a las causas reales que lo alimentan. . . Pues si algún día logramos liquidan todas las condiciones económicas, que sirven de base a la existencia de la burguesía que controla el capital pero la humanidad sigue dominada por la codicia, es decir si su conformación ética sigue como está, “enferma”, lo único que habremos hecho será cambiar de amos y pronto estaremos peor que antes. . . Pues la conciencia de clase no es suficiente para cimentar los cambios. La historia esta llena de ejemplos. Tú lo sabes. . . .

Saludos

3 de marzo do 2010 04:15, por Durán Vázquez

Hola, buen día.

En fin, no me interesan los esfuerzos que se hayan hecho, ni si se ha recibido órdenes o no, que eso no es lo que determina la diferencia entre burguesía y proletariado. Dime, mejor, si el individuo trabajó con un contrato firmado como asalariado, o si por el contrario presentó factura (o bien estuvo a sueldo del aparato burocrático de estado). Y así tendremos datos más certeros para saber de qué hablamos.

Las condiciones de vida del individuo no determinan su posición de clase. Si ese es tu criterio, ya veo claro porqué mezclas las cosas y te refieres a la moral en una polémica que, en principio, se supone que trataba sobre relaciones de producción (no me ha interesado la moral a efectos de crítica al ensayo de María Novo y su apologética burguesa). El burgués puede estar muerto de hambre... sigue siendo burgués y su conciencia idealista seguirá adicta a los valores burgueses, como por ejemplo los que defiende María Novo: mitos de la unicidad, individualismo, autoridad, tergiversación del concepto arte, etc.

Precisamente en el capítulo tercero de “Pedagogía del Oprimido”, Paulo Freire explica lo siguiente, a propósito de los conceptos de “situación límite” y los “temas generadores”:

“[...] De un modo general, la conciencia dominada, no sólo popular, que no captó todavía la “situación límite” en su globalidad, queda en la aprehensión de sus manifestaciones periféricas a las cuales presta la fuerza inhibidora que cabe, sin embargo, a la “situación límite”.[...]”

(Aconsejo la lectura del ensayo a quienes quieran profundizar en estos conceptos y así conocer a qué se refiere exactamente el investigador brasileño.)

Y, reveladoramente, a pie de página incluye una nota sobre este punto, donde dice:

“[...]Esta forma de proceder se observa, frecuentemente, entre [personas] de clase media, aunque en forma diferente de aquella que se manifiesta en los campesinos.
Su miedo a la libertad los lleva a asumir mecanismos de defensa y, a través de racionalizaciones, esconden lo fundamental, recalcan lo accidental y niegan la realidad concreta. Enfrente de un problema cuyo análisis remite a la visualización de la “situación límite” cuya crítica les incomoda, su tendencia es quedar en la periferia de los problemas, rechazando toda tentativa de adentramiento en el núcleo mismo de la cuestión.
Llegan inclusive a irritarse cuando se les llama la atención hacia algo fundamental que explica lo accidental o lo secundario, a lo cual le están dando un significado primordial.
[...]”

Así, por ejemplo, la gente de clase media suele eludir los debates cuando éstos se refieren a su propia posición en la sociedad (apoliticismo). Evitan las cuestiones que se les presentan en polémica. Tergiversan los significados de las palabras aludiendo antidogmatismo. Afirman nociones clasistas. Critican un supuesto pesimismo de sus interlocutores pasando por alto cualquier propuesta que éstos les indiquen. Confunden la esencia del proletariado, pues olvidan que el aburguesamiento de la clase obrera es una condición precisamente inducida desde el poder en un momento histórico muy concreto: el Estado de Bienestar en las sociedades industrializadas después de la Segunda Guerra Mundial (un modo de coartar y reducir las legítimas luchas obreras que a punto estuvieron de provocar un cambio del orden político-social en Europa). Y cuando quieren definir conceptos como “Burguesía”, se remiten a la obra de pseudocomunistas trasnochados y reaccionarios de la vieja guardia soviética (pero eso sí, al mismo tiempo rechazan cualquier otra definición de “Burguesía” tachándola de anticuada).

Este no es tu caso, por fortuna. Tú criticas al poder y eres de clase obrera y tienes conciencia revolucionaria. Por eso no entiendo qué es exactamente lo que no compartes de mi crítica al ensayo de María Novo.

cousas veredes!_______

5 de marzo do 2010 00:46, por Carlos Suárez

Respuestas, más abajo. . .

1 de marzo do 2010 03:25, por Durán Vázquez

Hola.

Bueno... a ver si soy capaz de sintetizar y resumir, porque a estos comentarios entre tú y yo ya no sé si se los puede considerar una polémica ordenada e inteligible.

Intentaré ser claro: María Novo da cuenta de una problemática que no existe. Los motivos que me llevan a afirmar esto los he explicado en mi crítica a su ensayo. ¿Podríamos desenvolver una polémica en la que se discutan esos puntos?

Porque, visto lo visto, lo que sí que se nos da bien es irnos por las ramas. Veamos:

¿Es igual el grado de compromiso con la ideología burguesa de todos los creadores que pertenecen a las clases no burguesas?
Responderé haciendo un mini-diccionario tan precario e imprudente como útil para lo que ahora nos ocupa. Así que, hablando mal y rápido:

Burgués= el que trabaja por cuenta propia

Obrero= el que trabaja por cuenta ajena

Creo que así queda claro el absurdo que encierra esa pregunta, ¿correcto?

ciertamente hoy en día algo que llaman “hiphop” es un producto comercial, ¿pero es en realidad hiphop?. Lo que si es cierto es que el aburguesamiento de estas formas populares las hace entrar en decadencia
Ya tú mismo das los argumentos que avalan mis afirmaciones.

pues como te comentaba las clases altas no crean música original, les interesan más otras actividades “creativas” (la banca, la política, etc).
Mezclas las cosas: yo hablo de burguesía y tú sales con lo de las clases altas. ¿O es que acaso tú sólo consideras burguesía a la alta burguesía, como si un zapatero, una fontanera o un compositor profesional no fuesen también burgueses?

lo que si afirmo es que ciertamente ser pobre te conecta con una conciencia social distinta de la conciencia burguesa
Esto que afirmas es falso y para demostrarlo te remito a los estudios de Paulo Freire, que es un trabajo que conozco (en cuanto a la conveniencia de dichos estudios, sólo sé un modo de comprobarla: leyendo su trabajo). Otras personas podrán referirte otros estudios.

Yo dije:

“Existen en el mundo infinidad de personas que pasan hambre y aún así defienden los mismos valores burgueses que les oprimen, como la propiedad privada (y esto no es mezquindad, sino ignorancia, aunque cierto es que la ignorancia nos hace mezquinos).”

Y tú preguntas:

Pero, ¿que tiene esto que ver con los creadores que no piensan así, y luchan por establecer un discurso crítico y alternativo a los valores burgueses?
Pues tiene que ver que, del mismo modo que no por ser pobre se desconecta uno de la conciencia burguesa, tampoco la simple voluntad de ser crítico con el poder hace a uno menos partícipe de la ideología opresora. Pensar así es caer en el voluntarismo, muy al estilo de Schopenhauer, cuya obra es un perfecto ejemplo de la ideología opresora de su tiempo. Más abajo, donde hablo del revisionismo, amplío mi respuesta a tu pregunta. Por cierto, precisamente Schopenhauer es uno de los principales artífices intelectuales cuyas reflexiones nos han conducido a la actual confusión sobre lo que es y no es el arte. Algún día, su obra será estudiada como uno de los legados más ignominiosos de la historia.

Dices que el concepto de autor es una imposición burguesa, pero no dices cual es la salida.
Bueno, ahora resulta que no doy una salida. Entonces, ¿ya estamos de acuerdo en que el concepto de autor es una imposición burguesa? Y si el problema es dar una salida (o al menos una propuesta de salida), ya la he dado varias veces al referir la obra de Paulo Freire. Esa es mi propuesta. También hay otras.

Porque tu pones tu nombre a los discos que publicas. ¿No?. Entonces, ¿a que te refieres?, estas en contra de la autoria pero pones nombre a tus obras.
Ahí lo tienes: conciencia burguesa. Quien crea obras en un contexto burgués inevitablemente cae en concepciones burguesas (como son ponerle nombre a la obra e indicar su autoridad). La diferencia está en que unos sabemos que esto es así, mientras otros creen que “siempre hubo autores” y que por tanto siempre hubo propiedad intelectual. Supongo que no hace falta explicar para qué le pongo mi nombre a las obras: porque si no lo hiciese no podría cobrar (o intentar cobrar) por ellas y, por tanto, tampoco podría llegar a instalarme como “trabajador” por cuenta propia (esto es, como BURGUÉS). Porque así es cómo funciona el régimen burgués: o montas tu negocio, o trabajas para el negocio de otro; pero no hay una opción no-burguesa. Espero que no pretendas decirme que me contradigo en este punto, porque entonces yo te preguntaría lo que ya te puedes imaginar: ¿es que acaso dentro del régimen burgués cabe alguna opción que no sea burguesa? Yo pienso que sí hay opciones, pero no dentro del régimen burgués. Y mal podremos luchar por llegar a esas otras opciones (la liberación) si el prójimo ni siquiera tiene claro qué posición ocupa como individuo en relación con la sociedad, pues toma las concepciones idealistas de clase como referidas a algo inevitablemente connatural a la existencia humana. El problema no está en ser burgués o no serlo, sino en si se tiene conciencia de clase o no. Es decir, hay que preguntarse: ¿lo que yo hago, a qué intereses sirve? Y el único modo de responder es estudiando cada problemática en su especificidad y en su relación concreta con el resto de problemáticas. No basta la voluntad de rebelarse para que la rebelión sea efectiva.

Yo creo que es todo lo contrario, con respecto a lo que cuento de Revueltas yo lo comprobé empíricamente ese día,
Amigo, puedes disertar sobre el compositor Revueltas cuanto quieras durante días enteros. Pero tú pretendes confundir fama con trascendencia.

Si no estas de acuerdo con este argumento de la trascendencia del arte musical, entonces quizás me podrías ilustrar con algunos ejemplos de obras que trasciendan sus pactos con las mentiras del poder.
Me remito al punto anterior y añado: según la definición que he indicado en el artículo, la trascendencia no es condición esencial del arte/técnica. Pero es más, la trascendencia del arte se refiere al “Arte” en sí mismo como dimensión humana, no a cada obra en particular. Una obra musical es lo que es, un objeto material. Si tú, en un caso extremo, tienes que salvar de un incendio a un desconocido o la obra completa de Revueltas, está claro qué es lo que trasciende y actúas en consecuencia. El arte/técnica trasciende como praxis intersubjetiva, pero las obras concretas no son más que objetos, útiles hasta cierto punto. Al margen de esto, decir también que tú pones un supuesto ejemplo de trascendencia que en realidad nos habla de fama personal (conceptos que, por lo visto, confundes). E insisto, cuando hablo de Arte no me estoy refiriendo solamente a la Creación Estética.

Aquí niegas la capacidad de los individuos para revelarse. ¿Qué estas diciendo?. Que un hombre que forma parte de una sociedad alienada no puede engendrar un arte musical no alienado.
¿Por qué infieres de ello que niego la capacidad para rebelarse? Muy al contrario, yo escribí: “si ese pueblo es un pueblo alienado por su clase dirigente, entonces su identidad sonora estará igualmente alienada (justo es que así sea pues ello sirve como testimonio que nos permite tomar conciencia de dicha alienación).” Ahí lo tienes: un modo en que la toma de conciencia por medio de lo sonoro puede servir a la liberación. Pero difícilmente se podrá tomar conciencia de esa alienación si se empieza por negar que exista. Es precisamente para hablar de rebelión que me refiero a los argumentos de Paulo Freire (y en cuanto a la conveniencia de dichos argumentos, sólo conozco un modo de comprobarla: leyendo su trabajo). De modo que no niego la capacidad de rebelarse, ¡pero lo que sí niego es la posibilidad de que ocurra una verdadera rebelión dentro de los límites de la sociedad capitalista-burguesa! Y una rebelión de postín, que no exceda dichos límites, es lo que parece que tú propones cuando dices cosas como: “¿No es más lógico resistir y establecer un discurso crítico contra las clases opresoras dentro de la sociedad a la que pertenecemos?” A mí no me interesa que perviva esta sociedad a la que pertenezco, pues está fundamentada en la opresión. En tu propuesta identifico un tópico de la mentalidad pequeño-burguesa: el revisionismo voluntarista, la filosofía del “ir tirando” para capear el compromiso. Porque es claro que al pequeño-burgués, en el fondo, no le interesa abolir el orden capitalista, sino sólo modificarlo con la esperanza de medrar él mismo y ascender en la jerarquía. Y hay que darse cuenta de que esto existe y que esas ideas revisionistas no son nuestras, sino que son ideas de la conciencia burguesa que se nos inducen intersubjetivamente al relacionarnos socialmente. Entonces, más nos valdría hacer discurso crítico, sí, pero crítica del sistema en su totalidad y no sólo como ataque personal contra los individuos de las clases opresoras.

AQUÍ ESTAMOS EN TOTAL DESACUERDO, YO CREO QUE DENTRO DE UNA SOCIEDAD ALIENADA APARECEN OBRAS DE ARTE QUE SON UNA MANIFESTACIÓN DE DESACUERDO CON EL PODER Y LAS CLASES OPRESORAS
Pues ya me dirás cuáles son, según tu criterio, esas obras. Desde luego no las que has citado hasta ahora. Y, por favor, quizá pudieses explicarme cómo se reconcilia esta afirmación que pones en mayúsculas, con aquello otro que dices sobre que el anticapitalismo y el antiimperialismo no son más que otros nichos de mercado dentro del capitalismo. Y que conste que estaré de acuerdo con esta última afirmación siempre y cuando se añada que no todo anticapitalismo es, por el simple hecho de definirse como tal, parte de ese nicho de mercado. ¿O qué pasa?, ¿que no se puede ser anticapitalista? Agradecería una aclaración, porque lo que veo aquí me parece una contradicción por tu parte.

Vuelvo y te repito metes a todos en el mismo saco. Chenoa, Mattin, Bartok, Bach, Duran Vázquez, etc, etc. […] Olvidas que ese grado de alienación idealista no es igual en todos los casos. Ergo hay una diferencia.
Si hablamos de Creación Estética (lo que la conciencia burguesa impropiamente llama “arte” y que no es sino una de las múltiples facetas del arte/tecnología), todos esos que mencionas son lo mismo, por supuesto. Ninguno es esencialmente distinto al resto en tanto que creador/a de formas. Otra cosa distinta será valorar a qué intereses sirve la obra de cada uno de ellos, porque si no estaríamos confundiendo el continente (la creación con sonidos) y el contenido (los temas que trata cada obra en particular). Así, por ejemplo, conforme pasa el tiempo, en el trabajo de Durán Vázquez se me va revelando un contenido que tiene mucho de burgués, sobre todo de ese “antiimperialismo de mercado” del que tú hablas. ¡Pero por supuesto que hay diferencias! (como tú dices)... y también somos todos lo mismo. No hay contradicción en eso. El problema es, en mi opinión, el siguiente: ¿a qué intereses sirve una retahíla de ideas fachas como las de María Novo? Yo dejo constancia de mi desacuerdo con ese texto, pero eso sí, intentando argumentar mis opiniones, para que nadie se llame a engaño.

Bueno yo utilicé otros parámetros no precisamente “bueno o malo” tampoco utilicé “sí o no”, eso lo dices tú.
No. Lo que tú no hiciste fue escribir esas palabras, pero los parámetros sí son los mismos: parámetros maniqueos. Tú dijiste: “la obra es una manifestación de la identidad de un pueblo o no, es profunda o banal, mejora la sociedad o la idiotiza”. Ahí lo tienes, términos contrapuestos, maniqueísmo puro y duro como el del sí o no, bueno o malo, blanco o negro... así de simple. Yo, en mi casa, escucho a Bach de cuando en vez, y en cambio nunca tuve interés por Jackson o Raphael. Eso es un hecho. Pero lo que jamás se me ocurriría es utilizar mis gustos personales como argumento, pretendiendo que una obra musical pueda ser considerada objetivamente de modo tan tajante como tú haces, como si fuese algo claro e indiscutible que Bach o Luigi Nono tienen mérito mientras que el Thriller de Jackson es algo que idiotiza. Tu modo de expresarte es tajante, y eso es otro hecho. Lo cual me lleva a pensar que tus argumentos tienen un poquito de arrogancia, ¿no te parece?

Pero si tu mismo constantemente haces referencia a los autores en los que crees, constantemente citas autores cuya opinión o reflexiones consideras estimables. ¿significa que en tus textos hay rastros del individualismo burgués o una noción burguesa utilizada para controlar el pensamiento?. ¿de que hablas?. Si tu citas autores no es una referencia idólatra. Si yo los cito es idolatría.
A la primera pregunta: sí, siempre hay rastros de idealismo burgués (como ya he explicado) y hay que educarse y estudiar para tomar conciencia de ellos y así poder contrarrestarlos.

Segunda cuestión: la idolatría no está en el acto de mencionar o referir, sino en el hecho de usar esa mención, por sí misma, como argumento, lo cual es un modo de argumento de autoridad. O sea que, por ejemplo, tú mencionas a Bach para ilustrar una cuestión y ya supones que lo que previamente razonaste es veraz o elocuente o sensato porque Bach es incuestionable. Argumento de autoridad. Muy distinto es lo que he hecho yo (que NO uso la fe, como tú das a entender cuando hablas de “los autores en los que creo”). Yo me refiero a la obra de quien sea y digo: por esto, por esto y por esto, concluyo esto otro, tal y como fulanito de los palotes explica en tal sitio o tal otro. Eso es un argumento crítico. Uso sus investigaciones o sus razonamientos basados en investigaciones para apoyar los míos propios, pero no menciono su nombre dando por sentado que ya su obra en sí misma es un valor incuestionable. Esa es la diferencia que yo aprecio, y es una diferencia sustancial. En tus propias palabras: “aunque el bagaje y contexto cultural de la sociedad a la que ese autor pertenece es un punto de partida para su obra, su reinterpretación de ese bagaje es original, nadie más podría hacerlo de esa forma pues es una consecuencia de su conformación ontología.”, y al decir esto insistes en hacer una alabanza del autor y del genio individual (mitos burgueses de la unicidad y la autoridad, como los que podemos ver en el ensayo de María Novo). Y además pones la conjunción adversativa “aunque” como quien dice: “sí... pero no” (es decir, sí está el autor en relación con su contexto histórico-social... pero a pesar de ello, su obra es única). Sin embargo, la historia nos enseña que incluso los considerados mayores genios han tenido numerosos y destacados iguales, y también nos enseña que la sociedad burguesa hace pasar por un mérito del tipo “el único que...”, lo que en realidad fue el mérito de haber sido “el primero que...”. O sea que, si no fuese por él/ella, habría sido por otro/a. Y ya que tú eres dado a los ejemplos harto particulares, ahí te va un par: a mí en la escuela me enseñaron que el primer gran novelista fue Cervantes. Lo que no me dijeron es que esa es una interpretación de la historia de la literatura en clave etnocentrista y patriotera, pues ya en la China, 3 ó 4 siglos antes de Cervantes, se cultivaba el formato novelesco. Antes se decía “Graham Bell inventó el teléfono...” ¡mentira! El mérito distintivo de Bell, si es que tiene alguno, está en haber registrado la patente 60 minutos antes que Elisha Gray. En lo que al desarrollo del aparato se refiere, Bell tendrá, a lo sumo, tanto mérito como Elisha, aunque de Elisha (lo mismo que ocurrió con Antonio Meucci) no se acuerde nadie. ¡Para que después venga la conciencia burguesa a decirnos que la “trascendencia” es una condición del arte cuando en realidad sólo está hablando de FAMA personal...! La misma fama que al orden capitalista le interesa potenciar como idea modelo y deseable, como un valor en sí mismo.

abrazos______________

Durán Vázquez

3 de marzo do 2010 05:59, por nenoescuro

Amigos, recoméndolles este texto do Comité Invisíbel:

http://caosmosis.acracia.net/wp-content/uploads/2009/05/la_insurrecion_que_llega.pdf

Fala de Francia, de Galiza, de nós, dos outros...

Un bico.

5 de marzo do 2010 07:18, por Carlos Suárez

Hola

No, te equivocas, ya dije en varias ocasiones que la mayor parte de las ideas que propones las subscribo totalmente. El problema es que no comparto las sentencias que me suenan a verdades absolutas. . . . como aquello que escribiste en algún texto: “el que cree en dios lo hace a sabiendas de que no existe” , por ejemplo. . . . Los hindú rinden culto a Krishna, un dios cuya manifestación mística es el sexo, es decir pasa el día y la noche follando. Su simbología religiosa es el orgasmo como metáfora de la vida, yo aunque no creo en Krishna me interesa mucho esa cosmovisión pues puedo aplicarla por ejemplo a la creación musical Yo no puedo pensar que los que creen en Krishna son unos retrasados porque lo hacen a sabiendas de que no existe Otro caso, los chamanes amazónicos me contaban que la selva esta llena de espíritus, yo cuando probé sus alucinógenos escuche sonidos, ellos me dijeron que había escuchado las voces de los espíritus. . . yo no lo creí pues pensé que era un efecto neuroquímico. . . pero, ¿no será que me perdí de algo?. . . ¿no será que esos espíritus esta más allá de mi comprensión y por tanto el ignorante soy yo?. . . en todo caso, como no tengo pruebas de que esos espíritus no existen, prefiero dejarlo abierto como posibilidad de enriquecimiento simbólico y comprensión futura. . No creo que estas creencias sean un opio, todo lo contrario creo que esos espíritus son lo único que los separa de la alineación capitalista, de hecho esa cultura de la que te hablo no entiende el concepto de propiedad privada. . . . ¿Lo pillas?, pero esta frase “el que cree en dios lo hace a sabiendas de que no existe” es un dogma, una propuesta de verdad absoluta que me parece inaceptable, y tengo que decírtelo. . . . Es decir, amigo no es el que te da palmaditas en la espalda, amigo es el que te dice las cosas a la cara.

Ciertamente la dialéctica que hace días nos enfrenta es muy enriquecedora, yo he revisado un montón de conceptos, un montón de palabras y ciertamente he crecido intelectualmente con esta confrontación, creo que eso es lo importante. . . . Ojala que la sociedad entera estuviera ocupada en una dialéctica permanente cuestionándolo todo, te aseguro que no estaríamos como estamos. Sin embargo, para la mayoría estas discusiones son inútiles, ¿será porque no generan un rendimiento económico o no forman parte de la carrera ? . . . pero te aseguro que si generan un rendimiento intelectual, conexiones neuronales, clarividencia, perspicacia, comprensión de la realidad, que a fin de cuentas son de las pocas cosas reales que podemos poseer en este mundo. . . . Toda la vanidad de un cargo y la propiedad material que creemos acumular en esta corta vida son intrascendentes.

Otra cosa interesante que te quería comentar para echar más leña al fuego. . . Es las salidas que propones, basadas en el “autor” de la Pedagogía del Oprimido 1968, eso te convierte en algo así como en un seguidor de Freirenismo o en un Freirenista. Das por sentado que lo que propone ese autor burgués (ciñéndome a tu dogma) que es Paulo Freire es la salida. No lo cuestionas y por supuesto al no hacerlo no te das cuenta que el pensamiento se estanca, se pudre. En todo caso, esas fueron las salidas que propuso Freire ¿pero cuales propones tú?. . . . ¿O 40 años no es tiempo suficiente para que surjan ideas nuevas?. . . Y ojo no estoy diciendo que las ideas de este libro no sean interesantes, de hecho lo son y mucho, pues nacen de una reflexión directa en las entrañas del problema, pero no creo que proponga todas las “soluciones”. Pienso que cada uno de nosotros para poder aportar un progreso liberador tenemos que llegar a nuestras propias conclusiones, a nuestras propias respuestas y salidas.

Creo que este, es uno de los grandes problemas de la alienación contemporánea, somos incapaces de pensar, de cuestionar, nos resulta más fácil asumir como ciertas las salidas a los problemas que propuso otro en otro tiempo. Esto pasa igual en la creación musical, sobre todo en las academias, si quieres subir de estatus tienes que seguir las directrices estéticas del poder, tienes que afiliarte a un ismo, posminimalismo, ruidismo, neotonalismo, paisajismo, improvisacionismo, etc. . . Es decir ni de coña te plantees una estética propia, pues la moda es el cálido y seguro regazo del poder.

“Responderé haciendo un mini-diccionario tan precario e imprudente como útil para lo que ahora nos ocupa. Así que, hablando mal y rápido: Burgués= el que trabaja por cuenta propia, Obrero= el que trabaja por cuenta ajena”

Bueno, creo que esto lo hemos discutido bastante, y no estoy de acuerdo con este simplismo. Y te puse como ejemplo: "En el tercer mundo, (yo lo vi con mis propios ojos), en cada manzana y plaza hay mendigos, es decir sin techo, y manadas de entre 8 y 12 niños viven escarbando en la basura. . . esto lo veía todos los días. . . . Según tu dogma estos ejemplos de pobreza crítica que trabajan escarbando en la basura son burgueses. . . porque desde luego obreros no son. . . . Tu dirás que son escupitajos que no aumentan el nivel del mar, yo te digo que no lo son. . . En el tercer mundo hay también, otras formas de pobreza crítica por cuenta propia sobre todo en el campo, pero de eso supuestamente tú ya sabes. . ."

Pero tampoco creo que sea lógico meter en el saco de la burguesía a todos los que trabajan por cuenta propia en el primer mundo, “un artista que vive con el 35 % de lo que gana un obrero, a un campesino, a un zapatero, a un gerente de banco y a un multimillonario.”. . . . Aunque debo aceptar que tu mini-diccionario funciona mejor en el primer mundo, es decir, esa definición simplista se puede aplicar a gran parte de los casos que nos rodean, pero sólo desde un punto de vista formal. . . Pues muchos de los tu que llamas burgueses son mucho más explotados que los propios obreros. . . .

Con respecto al hiphop y a la suite lo que quería reflejar es que no sólo la burguesía impone su voluntad, también las clases no burguesas impone sus criterios estéticos a la burguesía. . . Y si, después la burguesía oportunistamente los convierte en productos comerciales, pero esa es una perversión de sus orígenes, pues el hiphop no fue una música originalmente creada con intención comercial.

“Mezclas las cosas: yo hablo de burguesía y tú sales con lo de las clases altas. ¿O es que acaso tú sólo consideras burguesía a la alta burguesía, como si un zapatero, una fontanera o un compositor profesional no fuesen también burgueses?”

Yo no lo tengo tan claro como tú, no se como una fontanera posee en propiedad los medios decisivos de producción y vive a costa de explotar el trabajo asalariado. Si a esos otros oficios zapatero o un compositor tu los llamas burguesía será más por un atavismo medieval o por un simplismo formalista. . . . Porque yo no poseo en propiedad los medios decisivos de producción ni vivo a costa de explotar el trabajo asalariado. . . según tu opinión lo que comparto con la burguesía es que a veces trabajo por cuenta propia. . . . ni tengo calefacción, ni propiedades, ni tendré una pensión, y lo del 35 % del sueldo de un obrero es un chiste. . . . Tú me dirás que conoces a mucha gente que puede explicármelo, pero sinceramente algo no cuadra en este dogma “O burgués u obrero, amigo. No cabe otra. . . . .”

““lo que si afirmo es que ciertamente ser pobre te conecta con una conciencia social distinta de la conciencia burguesa” Esto que afirmas es falso y para demostrarlo te remito a los estudios de Paulo Freire, que es un trabajo que conozco (en cuanto a la conveniencia de dichos estudios, sólo sé un modo de comprobarla: leyendo su trabajo). Otras personas podrán referirte otros estudios.”

Bueno, en la Wikipedia dicen sobre Freire: “Hijo de una familia de clase media de Recife, Brasil, nació el 19 de septiembre de 1921. Freire conoció la pobreza y el hambre durante la Gran Depresión de 1929, una experiencia que formaría sus preocupaciones por los pobres y que le ayudaría a construir su perspectiva educativa”. (A ESTO ES A LO QUE ME REFIERO)

Estoy de acuerdo con esto que dices: “del mismo modo que no por ser pobre se desconecta uno de la conciencia burguesa. . . .”

Pero no con esto: “tampoco la simple voluntad de ser crítico con el poder hace a uno menos partícipe de la ideología opresora.” Esto es falso. ¿no afirmas que es la conciencia de clase lo que nos libera de la ideología opresora? ¿y que crees que nos lleva a no acatar ciegamente las mentiras de la ideología opresora?, pues la conciencia de clase, pero sobre todo la conciencia del mundo, porque probablemente exista gente que no pertenece a nuestra misma clase y esta mucho más jodidos que nosotros..

““Porque tu pones tu nombre a los discos que publicas. ¿No?. Entonces, ¿a que te refieres?, estas en contra de la autoria pero pones nombre a tus obras.” Ahí lo tienes: conciencia burguesa. Quien crea obras en un contexto burgués inevitablemente cae en concepciones burguesas (como son ponerle nombre a la obra e indicar su autoridad). La diferencia está en que unos sabemos que esto es así, mientras otros creen que “siempre hubo autores” y que por tanto siempre hubo propiedad intelectual.”

Ya, esto es una hipocresía como un templo. . .Pues dices; yo se que es así, pero sigo poniendo mi nombre a las obras. . . . LAS CONVICCIONES SON INÚTILES SI NO SE ACTÚA EN CONSECUENCIA. . . SI NO ESTAS DE ACUERDO CON EL CONCEPTO DE AUTORIA ENTONCES NO FIRMES TUS OBRAS y punto. Hay un artista que esta de moda, Mattin, el defiende la misma idea “anticapitalista”, dice que el concepto de autoria es una aberración pero todos sus disquitos están firmado, los programas de radio y festivales son; Mattin para aquí, mattin para allá, pero afirma como una manifestación de su genio: “el concepto de autoria es una imposición capitalista” YO SI DE ALGO ESTOY CONVENCIDO ES QUE LA HIPOCRESÍA NO HACE MELLA EN EL CAPITALISMO, LO FORTALECE. . . Repito, no creo que el problema sea el concepto de autor, el problema es el concepto de propiedad, la transformación artificial de una obra que es patrimonio de todos los humanos en una mercancía propiedad de una clase social.

12 de agosto do 2010 06:53, por Durán Vázquez

Escrito por Carlos Suárez el 05 de marzo de 2010:

"[...] en todo caso, como no tengo pruebas de que esos espíritus no existen, prefiero dejarlo abierto como posibilidad de enriquecimiento simbólico y comprensión futura [...]"

Ahí está, expresado bien claro, sin trampa ni cartón. Sobran comentarios.

5 de marzo do 2010 07:34, por Carlos Suárez

““Yo creo que es todo lo contrario, con respecto a lo que cuento de Revueltas yo lo comprobé empíricamente ese día,” Amigo, puedes disertar sobre el compositor Revueltas cuanto quieras durante días enteros. Pero tú pretendes confundir fama con trascendencia.”

Ya que comentas lo de irse por las ramas, este es un ejemplo clásico. ¿Fama dices? Pero si te he machacado hasta el cansancio que a Revueltas no lo conocía prácticamente nadie ¿Qué fama tenia el hombre?. . . . Famosos son Bisbal o Rafael. Pretendes explicar todo con ese simplismo. . . . Te repito, yo creo que es el pueblo el que encuentra resonancia en una determinada obra y la reconoce como parte de su identidad. En la música de Bartok resuena la identidad sonora del pueblo húngaro, En la música de Falla y Camarón resuena la identidad sonora del pueblo andaluz, en Revueltas la identidad del arte mexicano. Ejemplo, el pueblo Galego se identifica con las muñeiras compuestas por creadores de clase baja, ¿ES ESTA IDENTIFICACIÓN CON LA MUÑEIRA UNA IMPOSICIÓN BURGUESA O ES EL PUEBLO EL QUE DECIDIÓ QUE TRASCENDIERAN COMO PARTE DE SU PATRIMONIO?. . . . ¿o será que estos músicos galegos trascendieron porque eran o son FAMOSOS?. . . . No amigo, la mayor parte de ellos son creadores anónimos. . . . . . Después esta lo que te explicaba de la obra que obedece a la voluntad del poder. . . ¿no lo pillas?. . . es que lógicamente una obra que obedece a la voluntad del poder no aporta nada nuevo a la evolución humana y por esa razón no trasciende, es inútil, es falsa porque el artista renuncia a su propia ontología para reproducir la voluntad del poder. . . (REFLEXIONA BIEN SOBRE ESTO ANTES DE CONTINUAR) ¿Acaso crees que alguien va a escuchar a Bisbal dentro en el siglo XXII?

“Ahí lo tienes: un modo en que la toma de conciencia por medio de lo sonoro puede servir a la liberación. Pero difícilmente se podrá tomar conciencia de esa alienación si se empieza por negar que exista. . . . . . .”

Con lo que dices en esta parte estoy totalmente de acuerdo !!!.

“A mí no me interesa que perviva esta sociedad a la que pertenezco, pues está fundamentada en la opresión. En tu propuesta identifico un tópico de la mentalidad pequeño-burguesa: el revisionismo voluntarista, la filosofía del “ir tirando” para capear el compromiso. Porque es claro que al pequeño-burgués, en el fondo, no le interesa abolir el orden capitalista, sino sólo modificarlo con la esperanza de medrar él mismo y ascender en la jerarquía. . . . .”

Bueno aquí igual, tampoco me interesa que perviva este “orden” mundial corrupto. !!!! Y si, muchos conservadores “antiimperialistas” defienden la filosofía del “ir tirando”, la esperanza de medrar y ascender en la jerarquía. . . .

“Pues ya me dirás cuáles son, según tu criterio, esas obras. Desde luego no las que has citado hasta ahora. . . . ”

Esto es interesante porque intuyo que para ti sólo son subversivas aquellas obras panfletarias que hablan en términos de anticapitalismo o antiimperialismo. No amigo, no te confundas, esas obras pueden ser mucho más reaccionarias que los productos comerciales que idiotizan a la masa. Pues su anticapitalismo o antiimperialismo en muchos casos no es más que una postura de moda. . . . En cambio, una obra que plantear un discurso estético alternativo a la narrativa impuesta por el poder ya es revolucionaria en si misma, aunque no hable en términos de anticapitalismo o antiimperialismo. . . Habrá quienes por añadidura expliquen sus ideas anticapitalista sacrificando su propio pellejo para demostrar que son sinceras, pero como sabes muchos listillos lo hace porque esta de moda. A eso me refiero. Y lo de nichos de mercado dentro del capitalismo es porque muchos se están enriqueciendo a base de explotar posturas de “anticapitalismo” y “antiimperialismo”.

BUENO ESTO ES INTERESANTE:

“Otra cosa distinta será valorar a qué intereses sirve la obra de cada uno de ellos, porque si no estaríamos confundiendo el continente (la creación con sonidos) y el contenido (los temas que trata cada obra en particular). Así, por ejemplo, conforme pasa el tiempo, en el trabajo de Durán Vázquez se me va revelando un contenido que tiene mucho de burgués, sobre todo de ese “antiimperialismo de mercado” del que tú hablas. ¡Pero por supuesto que hay diferencias! (como tú dices)...”

98 % de acuerdo. . . ¿Y tu que crees que yo me creo un ser superior con una obra inmaculada?, No, por supuesto que también tengo claro que en mi obra hay alineación, pero como tu dices algunos tenemos conciencia de ello y nos esforzamos en detectar esas inconsistencias estética. . . Una de las luchas fundamentales de un artista es intentar amputar de su obra esas imposiciones del poder burgués.

“Pero lo que jamás se me ocurriría es utilizar mis gustos personales como argumento, pretendiendo que una obra musical pueda ser considerada objetivamente de modo tan tajante como tú haces, como si fuese algo claro e indiscutible que Bach o Luigi Nono tienen mérito mientras que el Thriller de Jackson es algo que idiotiza.”

Hombre, si piensas que Thriller de Jackson no fue una herramienta de idiotización de toda una generación, pues tendrás que explicarme a que te refieres. . . Yo no tengo dos sacos, música mala y música buena, de hecho hay cosas peores que Thriller de Jackson. Lo que digo es que el abanico de la creación acústica hay obras más comprometidas que otras con el progreso de la humanidad.

“O sea que, por ejemplo, tú mencionas a Bach para ilustrar una cuestión y ya supones que lo que previamente razonaste es veraz o elocuente o sensato porque Bach es incuestionable.”

Hombre cuando dices que las salidas a la alineación son las que propone Freire, usas esta mención como argumento, lo cual es un modo de argumento de autoridad. Pues si no tienes necesidad de cuestionarlo es que lo consideras incuestionable.

“ “aunque el bagaje y contexto cultural de la sociedad a la que ese autor pertenece es un punto de partida para su obra, su reinterpretación de ese bagaje es original, nadie más podría hacerlo de esa forma pues es una consecuencia de su conformación ontología.”, y al decir esto insistes en hacer una alabanza del autor y del genio individual (mitos burgueses de la unicidad y la autoridad, como los que podemos ver en el ensayo de María Novo).”

No, eso lo dices tu, lo que yo estoy diciendo es que un creador establece con su obra una nueva forma de entender el mundo, una ruptura con la narrativa tradicional que de ser así, es revolucionaria. . . . es en realidad un ruptura con la autoridad que te impone la tradición como costumbre a imitar. Todos los productos comerciales que se vende en nuestra sociedad se basan en lo conocido, es decir en una tradición reconocible. Son clones, de otros clones, pues lo nuevo no vende. . . . Esto es muy lógico, pues lo nuevo es irreconocible, este es su carácter esencial.

“O sea que, si no fuese por él/ella, habría sido por otro/a. Y ya que tú eres dado a los ejemplos harto particulares”

Esto es un sofisma, si esto fuera verdad todas las obras de un periodo histórico se parecerían, pero resulta que cuando las escuchas percibes la personalidad de cada creador. Otra cosa, ¿que impide que ese otro/a en el mismo periodo histórico crearan algo igual? ¿Por qué no lo hicieron, que se los impidió?. . . Creo que hay cosas que se te escapa ¿no crees que lo arrogante es no reconocerlo?. . . . otro/a habrían creado algo muy diferente, e aquí una de las características del arte musical, la obra que trasciende es un reflejo de la ontología del artista que la crea. . . Si no es así, entonces es una imitación de otra cosa, un reflejo de la moda y de la voluntad del poder.

Ahora eso que cuentas de Cervantes es muy característico de las sociedades etnocentristas opresoras, que se creen superiores en sus verdades absolutas y menosprecian la diversidad y el patrimonio de otras culturas. . . . En algún texto lo explico: “El dogma académico condena a la diversidad estética o a quienes pretenden encontrar su propio lenguaje sonoro lejos de sus imposiciones conceptuales, lo diverso es un anacronismo, es decir, un lenguaje sonoro no puede ser vanguardia si no utiliza determinados medios o reglas de juego impuestas desde un discurso hegemónico, dogmático y unificador. Hace décadas, Adorno sentenció que Stravinsky y Bartok eran reaccionarios, mientras Schoenberg y los compositores de la escuela de Viena eran progresistas porque sus propuesta formal se parecía a la filosofía marxista (lo que no decía Adorno es que muchas de sus técnicas eran tomadas de Bach), según esta sentencia, estudiar la complejidad de cualquier tradición oral del mundo es para un compositor un acto reaccionario pues implica volver sus oídos hacia un pasado ya superado. Por otro lado, como afirmaba la musicología comparada (una corriente de la investigación muy aceptada en el siglo pasado), afirmaba que las músicas de tradición oral del mundo son un estado sonoro primitivo de lo que en otro tiempo fue la música en occidente. Sin embargo, aspectos que en la música contemporánea fueron anunciados como innovaciones, ya se vienen desarrollando durante siglos en la tradición oral; cluster, atonalidad, micro intervalos, plurifocalidad, poliritmias, etc, etc, etc. Si acatamos los dogmas de Adorno y quienes pontifican de esa forma, entonces sólo existe un camino para la evolución del discurso sonoro, aquel que emana verticalmente de aquellos que detentan el poder de imponer sus criterios.”

Apertas.

5 de febreiro do 2010 09:26, por nenoescuro

Meu amigo,

Concordo contigo no que dis con respecto a que algo acada certo grao de realidade en canto é traído á consciencia, en canto se manifesta como palabra. Non me cabe dúbida de que a análise de Paulo Freire é ben fina e axeitada. Mais pensa tamén que a verdade do opresor reside na conciencia do oprimido.

Na miña opinión o tento de María Novo non é disgregar, escindir, senón mais ben integrar. Agora ben, dirás ti: "E como vai integrar aquilo que xa está integrado?". E eu contéstoche: "Estás tan seguro de que está integrado?".

Sempre na miña opinión, non creo que arte e ciencia sexan o mesmo; senón (seguindo o discurso etimolóxico) denominaríanse coa mesma palabra. Estou convencido de que son cousas diferentes, iso si, como ti ben indicas, dúas caras dunha mesma moeda. O método científico e o método artístico son de raigame diferente. Cientificamente este feito atribúese á diferenciación das funcións cerebrais e á súa localización en dous lóbulos opostos e complementarios do cerebro. No esquerdo xérase a actividade analítica e racional, e no dereito a intuitiva; á primeira intimamente ligada ao método científico e a segunda ao artístico. Agora ben: quere isto dicir que non pode ser analítica a arte ou que a ciencia carece de intuición? Non, só que os seus métodos teñen diferentes esteos. Partindo desta diferenza un pode priorizar (consciente ou inconscientemente) o un, o outro, ou equilibrar os dous. E mesmo tamén pode utilizar singularmente un deses dous aspectos do cerebro humano dependendo do que requira a situación —tanto se creamos un cadro como se observamos unha bacteria ao microscopio—, para o cal é indispensábel (agora si) a consciencia, pois doutro xeito non somos nós os que eliximos, senón os nosos hábitos, o noso automatismo, o noso software cerebral alleo implantado por un ámbito social e/ou familiar nos que priman certos intereses particulares.

Mais integración non significa neutralización das diferenzas, senón aceptación delas. Eu acepto, por tanto, que arte e ciencia son diferentes, e a partir de aí procuro os puntos de entrelazo entre unha e outra, pois penso que se poden potenciar mutuamente e non precisamente en beneficio delas mesmas (pois ao cabo nin unha nin outra "son" a realidade, senón que "manifestan" diferentes aspectos dela) senón en beneficio de nós, seres humanos, que procuramos un sentido consensuado do real. E nese consenso é onde toda concientización nosa transcende o límite do interese particular, da presunción de verdade absoluta individual, e accede a un nivel de consciencia superior ao plano dogmático, no que tan a miúdo se atrincheiran as xerarquías relixiosas e científicas.

Para finalizar, estou contigo en todo o que falas con respecto á visión capitalista da realidade e a praxe do mundo, entendendo que o capitalismo pretende erixirse en verdade de carácter universal e, ademais, respondendo a patróns non compatíbeis coa co-evolución comunitaria do ser humano no mundo. Dito doutro xeito: partindo dunha matriz egolátrica e impositiva. Aí concordo contigo porque esa matriz tende a esclerotizar, a endurecer e paralizar todo fluxo creativo ou, moi a miúdo, a apropiarse del, como unha forma de vampirismo que institúe falsos valores xerárquicos e ademais xera dependencia entre os diferentes niveis que deles descenden. Porén considero, volvendo ao comezo, que é importante ter en conta as palabras do propio Paulo Freire cando di: “A violência dos opressores, que os faz também desumanizados, não instaura uma outra vocação — a do ser menos —. Como distorção do ser mais, o ser menos leva os oprimidos, cedo ou tarde, a lutar contra quem os fez menos. E esta luta somente tem sentido quando os oprimidos, ao buscarem recuperar sua humanidade, que é uma forma de criá-la, não se sentem idealistamente opressores, nem se tornam, de fato, opressores dos opressores, mas restauradores da humanidade em ambos. E ai está a grande tarefa humanista e histórica dos oprimidos, libertar-se a si e aos opressores.”

Un saúdo.

15 de febreiro do 2010 05:30, por Durán Vázquez

Amigo nenoescuro,

veo que, felizmente, concordamos en muchos temas que me parecen importantes. Aunque confieso que no entiendo a qué se refiere esa conjunción adversativa cuando dices “Mais pensa tamén que a verdade do opresor reside na conciencia do oprimido”, ya que no hay duda de que así es; es esto precisamente de lo que he estado tratando en mi crítica al ensayo.

Básicamente, el asunto está claro. Nuestro punto de desacuerdo fundamental es justamente aquel que se presenta como tema central del ensayo de María Novo: la (supuesta) disociación entre Arte y Ciencia. Tú lo reflejas bien cuando dices "Estás tan seguro de que está integrado?". Mi respuesta es: sí, sin duda está integrado. Y la prueba que intenté aportar es el propio análisis de lo que la autora del ensayo nos dice, repleto de tópicos, contradicciones y criterios tendenciosos, que nos permiten entrever que la única necesidad de reencuentro es la que la propia autora imaginativamente engendra. Pero, por supuesto, la problemática que ella presenta no surge enteramente de su texto, sino que su texto bebe a su vez de otros muchos textos y obras precedentes que se “retroalimentan” unas a otras para crear un estado de cosas ficticio que, en tanto que ficción, es real y por tanto nos afecta. Pero el modo para que deje de afectarnos no es luchando por un reencuentro integrador entre Arte y Ciencia, sino denunciando la ficción que hay detrás del pretendido desencuentro que supuestamente se viene dando desde la Modernidad.

Señalas algunas diferenciaciones entre Arte y Ciencia que se basan en criterios somáticos, y es esta información muy propicia para ilustrar lo que decía en mi artículo cuando mencioné que “la relación entre arte/tecnología y ciencia es la misma que se da entre cara y reverso de la moneda: dos aspectos distintos de un todo, dos conceptos sólo separados por un artificio del lenguaje.” Del mismo modo, en tanto que la función analítica y la intuitiva ocupan sus respectivos lóbulos de un mismo cerebro, complementándose, se infiere claramente porqué ambas funciones van de la mano de tal forma que hablar de una separación es un modo de querer forzar la praxis para encajarla en la teoría. En medicina separamos conceptualmente las funciones cerebrales para poder intervenir en esa realidad y controlarla según nuestro interés (curar al enfermo, manipular al torturado,...). Lo mismo hace María Novo con los conceptos de Arte y Ciencia: los separa para así ejercer una intervención política. Pero es que además tú pretendes decir aquí que la función analítica es la propia del saber (la Ciencia) y la intuitiva la propia del Arte. Eso es hacer cientificismo. Por eso no estoy de acuerdo contigo cuando afirmas que “O método científico e o método artístico son de raigame diferente”, pues parece que quieras establecer un correlato entre las distintas funciones cerebrales y el origen de las metodologías del saber humano. Pero esas metodologías tienen el mismo origen: el conjunto de relaciones de producción que forman la estructura económica de la sociedad. Tú mismo señalas que “Agora ben: quere isto dicir que non pode ser analítica a arte ou que a ciencia carece de intuición? Non, só que os seus métodos teñen diferentes esteos.” O sea, que aceptas la relación que nos indica un vínculo nunca roto, pero insistes en diferenciar ambos aspectos de esa totalidad como si, en la práctica, fuesen cosas distintas. Incurres en la misma contradicción que María Novo cuando nos dice: “[...]en las culturas premodernas, incluida la nuestra occidental, el arte y la ciencia caminaban dialogando.” O también, más abajo: “Existen múltiples evidencias de los entrecruzamientos entre ciencia y arte.” No sé si, con lo que argumentas en este párrafo de tu comentario, pretendes dar a entender que científicamente podemos diferenciar, de forma mensurable, entre el proceso de creación de una pintura y el de observación de una bacteria, pero en cualquier caso eso no sería ciencia sino cientificismo.

En el siguiente párrafo afirmas que “integración non significa neutralización das diferenzas” y que por tanto aceptas “que arte e ciencia son diferentes”, lo cual se deriva de lo argumentado en el párrafo anterior. Como ya dije, la diferenciación que se pueda constatar entre funciones cerebrales no puede llevarnos a concluir que los conceptos de Arte y Ciencia se refieran a fenómenos netamente distintos. Eso sería confundir la constatación de hechos objetivos de índole fisiológica con otros conceptos al nivel de la praxis cultural, pretendiendo buscar fundamento científico “objetivo” (al nivel del objeto) para fenómenos que fueron designados subjetivamente mucho antes de que el saber científico-racional pudiese sospechar siquiera las distintas funciones de los lóbulos cerebrales (funciones que, además, lo son de un mismo cerebro cuyos lóbulos actúan como un todo); es decir que estaríamos mezclando distintos órdenes del lenguaje, con la consiguiente confusión que nos llevaría a conclusiones erróneas. La noción de Arte proviene de mucho antes de la antigüedad (en el período de la época salvaje, ya las comunidades humanas designaban sus elaboraciones intencionales realizadas con materias primas naturales, como un ámbito particularizado, como un concepto). La noción de Ciencia es muy posterior (empezó a desarrollarse en la época de la esclavitud). Esto no quiere decir que antes de la antigüedad los seres humanos no tuviesen conocimientos, sino que no los identificaban lingüísticamente como un todo integrado, como “el” saber (ciencia). Los términos castellanos Arte y Ciencia, por tanto, provienen etimológicamente de cosmovisiones diferentes, pero no designan realidades distintas. En todo caso, habrá que decir que el “arte” es una parte de la “ciencia” con sus peculiaridades, pero no algo diferente de la “ciencia”. Y aún esto lo diremos habiendo precisado antes que el “arte” no es lo que contemporáneamente se nos pretende hacer creer que es.

En cuanto a tu último párrafo, concuerdo absolutamente contigo, y a la cita que señalas de Paulo Freire, añado otra del mismo libro, donde, en el capítulo IV, el autor nos dice: “La revolución es biófila, es creadora de vida, aunque para crearla sea necesario detener las vidas que prohíben la vida”.

apertas::

Durán Vázquez_________________

17 de febreiro do 2010 17:04, por nenoescuro

Meu amigo,

A solución ao enigma sobre o meu enunciado adversativo en referencia ás palabras de Paulo Freire déixocha a ti, pois pola miña banda xa o teño resolto.

Para alén diso, non dubido de que o cerebro actúe como un todo, tampouco de que o faga como dous lóbulos diferenciados. Non dubido de que arte e ciencia poidan funcionar como un todo (chámeselle ao todo "arte" ou "ciencia"), nin que se trate asemade de dúas cousas diferentes. Non dubido ningunha destas afirmacións.

Entendo que a enfatización nunha sorte de distinción específica das partes moi a miúdo vén marcada por intereses particulares ou grupais esteados nos beneficios propios (do particular ou do grupo) e estou dacordo contigo en que deixarse levar polo pensamento institucionalizado desde o poder (do tipo que sexa este poder) en tanto que verdade, simplemente porque unha entidade (política, académica, relixiosa, económica, etc.) o institucionaliza, non ten xeito ningún; entre outras cousas porque toda institución de poder, sexa (outra vez) do tipo que sexa, procura a súa propia perpetuación por riba de calquera outro interese. As ligazóns que aportas no teu artigo sobre o tema da gripe son moi elocuentes ao respecto (só hai que ver como trataron en El País a Teresa Forcades por estar dacordo con Jane Burgemeister e por sinalar a simple posibilidade de existencia de intereses económicos na declaración da pandemia pola OMS, poñendo en dúbida un dogma institucionalizado. Vid. http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Desmontando/monja-bulo/elpepisoc/20091101elpepisoc_1/Tes).
Entón, amigo, claro que o pensamento único é unha grande rémora que, se nos deixamos, chúchanos o sangue e que ademais se mantén só por el, mais iso non quere dicir que toda estruturación do real sexa unha manipulación malintencionada porque, daquela, tamén dicir que arte e ciencia son o mesmo, pode selo. A que intereses responde esa estruturación particular? Que move ese xeito de ver a realidade? Cara a onde vai?

Ciencia, arte e, se queremos, filosofía... poden ser filtros diferentes para observar a realidade; relatos símiles ou disímiles que a describan. Como as antigas cámaras de vídeo, tres tubos con cadansúa cor a procesar: R,G,B. E tamén pode que eses tres filtros, o mesmo que na metáfora tecnolóxica que propoño, converxan para se xuntar nun único CCD que sintetice os respectivos tres procesos nun só.

Entendo que calquera aproximación que fagamos á realidade non deixa de ser iso: unha aproximación, e non a propia realidade; así como tampouco o mapa, por moi preciso que sexa, é o territorio, aínda que o represente. Que lugar fica entón para o dogma?

Unha aperta.

25 de febreiro do 2010 08:44, por Durán Vázquez

hola, nenoescuro

A solución ao enigma sobre o meu enunciado adversativo en referencia ás palabras de Paulo Freire déixocha a ti, pois pola miña banda xa o teño resolto.

:-D ¡Vaya, hombre! Jajajaja ¡Pues sí que te has puesto sibilino! ¡Me dejas intrigado!

Es muy buena esa comparación con las cámaras de video, muy ilustrativa.

Veo que convergemos en nuestras opiniones. Cuando dices: “claro que o pensamento único é unha grande rémora que, se nos deixamos, chúchanos o sangue e que ademais se mantén só por el, mais iso non quere dicir que toda estruturación do real sexa unha manipulación malintencionada porque, daquela, tamén dicir que arte e ciencia son o mesmo, pode selo”, estoy totalmente de acuerdo contigo: las malas intenciones no son una condición a priori. Es por eso, pienso yo, que siempre importa atender a las cuestiones en su singularidad, en lo concreto, viendo a qué intereses concretos sirve cada obra en particular. Y por eso quise analizar en concreto el ensayo de María Novo, para aportar la interpretación que yo hago de su escrito. Un gusto polemizar con ustedes.

apertas::::...

28 de febreiro do 2010 07:52, por nenoescuro

"Del Tao se puede hablar, pero no del Tao eterno.

Pueden nombrarse los nombres, pero no el Nombre eterno.

Como origen de cielo-y-tierra, no tiene nombre, pero como "la Madre" de todas las cosas, se le puede nombrar.

Así pues, oculto desde siempre, hemos de contemplar su esencia interna.

Pero manifestándose continuamente, hemos de contemplar sus aspectos externos.

Los dos fluyen de la misma fuente, aunque tengan nombres diferentes; y a ambos se
les llama misterios.

El Misterio de los misterios de la Puerta de toda esencia."

(Lao Tse, "Tao Te King")

Un pracer tamén para min.

Apertas.

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