Exit Through The Gift Shop
xoves, 20 de maio do 2010, por Isaac Cordal.

Banksy se ha convertido en un fenómeno sin precedentes en el street art, odiado por unos y venerado por otros, el artista de Bristol cuya identidad se desconoce se ha consagrado en el podium artístico y sus obras se venden en galerías de Arte por precios de escándalo. Esto ha llevado a muchos a considerar en algo rentable el muro de su propiedad en el que haya sido "agraciado" con una pintada de Banksy (algo de lo que ya hablé en este otro artículo). La gente ha arrancado muros y los ha puesto a vender en ebay, así como otros han pintado por encima de ellos (unos con el color originario de la pared, modus operandis del servicio de limpieza de Londres o los propios graffiteros que con naturalidad tagean sus obras por encima). A su vez, sus obras fotografiadas de la vía pública por listos mercaderes modernos se han convertido en una imagen corporativa del Londres actual. En todo quiosco para turistas que se precie habrá una obra de Banksy en diversos formatos, postales, camisetas, etc. Un producto comercial por el que Banksy no recibe ni un céntimo (digamos que su obra a la intemperie es de dominio público). Entre medias, cada cual hace suyo el Banksy del barrio, luchando para que no lo borren con una capa de pintura monocroma que va del blanco al negro. Otros protegen sus obras cubriéndolas con un puzzle de metacrilatos.

El pasado verano, en su Bristol natal, se celebró durante 12 semanas la exposiciónBanksy vs Bristol Museum que fue visitada por 300000 visitantes, 4000 al día, convirtiéndose en una de las exposiciones más visitadas de ese verano. El Museo invirtió £1 millón de libras para exponer 100 obras. El efecto Banksy fue demoledor, situó al Museo en el mapa artístico internacional e impulso la economía de la ciudad con unos £10 millones de beneficios según citan diversas fuentes (1, 2).

Unareview de Indymedia Bristol sobre la expo

Recientemente Banksy estrenó, en el Festival de Sundance, su documental Exit Through The Gift Shop. Hace un par de semanas, al mediodía, una hora poco cinéfila pero que alarga el día milagrosamente, me fui al cine a verlo. Un amigo me había dicho que lo mejor era el trailer, cosa que suele pasar (por eso es mejor no verlo), y entonces con esa crítica ronroneando en mi cabeza comenzó el documental con ese guiño inicial de Paranoid Pictures en vez de Paramount Pictures. El documental es una crítica al mundo del Arte, al estado de comercialización en el que se encuentra. Yo solamente lo puedo ver de ese modo. Lo que más me interesó fue ver como trabaja Banksy, Shepard Fairey, Invader, Zeus, aunque no es mucho lo que sale sobre esto.

Vídeo del estreno en Los Ángeles por Wooster collective.

La historia se refiere a un francés que vive en Los Ángeles, regenta una tienda de ropa usada, un tipo simpático (al inicio) y que es primo del street artist Invader. Thierry Guetta, que así se llama, tiene la peculiaridad que lo graba todo, acumulando montañas de cintas que nunca ve, y entre una cosa y otra, le surge la idea de realizar un documental sobre street art. Cuando Banksy visita Los Ángeles entran en contacto y de esta relación se encamina el argumento del documental. Guetta, adopta el nombre Mr Brainwash y comienza a realizar su propio Arte copiando la fórmula de Banksy, Shepard Fairey o Warhol, pero con un "tufillo" comercial. Impresiona, y da miedo, que en su debut como artista en una exposición en Los Ángeles vende 1 millón de dólares en obras convirtiéndose en una especie de Ikea pero de los stencils. Cuando acabó el documental todavía dudaba de la existencia del tal Mr Brainwash, google tuvo que aclararme este punto, y si, existe. Entre todos han creado una especie de monstruo mediático, una especie de minicorporación rentable del street art. Algo que sólo el Arte, mostrando una de sus cualidades y objetivos comerciales, ha aceptado sin miramientos. Todavía puedo escuchar desde aquí el eco de las carcajadas que esto produce: la crítica expuesta en Exit Through The Gift Shop es sobre el consumismo dentro del propio Arte.

Banksy dice al final, "nunca más ayudaré a alguien a hacer un documental".
(o algo así).

Sabotage de Banksy en Disneyland:

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Comentarios
26 de maio do 2010 02:27, por Durán Vázquez

Buen día.

Este artículo apareció hoy mismo:

http://rebelion.org/noticia.php?id=106589

29 de maio do 2010 03:11, por Carlos Suárez

Hola

Ese artículo que citas se ve que fue escrito por un tío que no tiene ni puta idea de historia del arte.

1.- Ya con la escritura musical fue posible la reproducibilidad de la obra de arte musical. En las artes plásticas con el grabado.

2.- Es precisamente la reproductibilidad una característica fundamental del objeto comercial capitalista, así que mal podría ser algo contrario a las reglas del mercado por el hecho de ser reproducible.

3.- Un obra de arte no pierde ni su aura ni su autenticidad por el hecho de que se puedan hacer copias de ella. Ej. Los grabados de Goya, que reflejan los que era la sociedad española en tiempos de Carlos IV y era totalmente reproducible mucho antes del advenimiento de la fotografía y el cine. . . . .

4.- Esta es la ida más facha que he escuchado en mucho tiempo “los comunistas deben responder firmemente con la politización del arte”. . . . el poder controlando el discurso de los creadores estéticos, de esta idea facha vienen todas las humillaciones que tuvo que soportar Shostakovich y muchos otros que enfrentaron las jerarquías políticas como germen de todas las desigualdades y todas las injusticias. . . .

Y esa chorrada de existe la obra libre de las reglas del mercado, es eso, una chorrada . . . . TODO PUEDE SER CONVERTIDO EN UN PRODUCTO. . . incluso una lata de mierda. . . . La última se vendió por 124 mil euros.

http://elzo-meridianos.blogspot.com/2007/05/cuanto-vale-una-lata-de-mierda.html

Apertas

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