Independientemente de la operación de márketing, esta es una ocasión para escuchar a Pascual Serrano. Ya luego, si se tercia, se podrá bajar el libro desde internet (que para eso está).

Vigo. Jueves 26 de noviembre. 20:00 horas

En Edificio Municipal Areal (antiguo Rectorado)

Organiza Asamblea Republicana de Vigo y Asociación de Amizade Galego-Cubana "Francisco Villamil"

Ferrol. Viernes 27 de noviembre. 20:00 horas

En Campus Universitario de Esteiro

Intervendrá el autor, Pascual Serrano

Presentado por Manuel Rodríguez Carballeira (Presidente de A.C. Fuco Buxán)

Organiza; A.C. Fuco Buxán

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Novedad editorial "Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo", de Pascual Serrano 26-05-2009

Presentación del libro Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo, de Pascual Serrano
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3 de decembro do 2009 09:47, por si home si

Pascual Serrano, ese defensor de la libertad de prensa y expresión en Cuba. la verdad está en el Granma!

4 de decembro do 2009 10:09, por Durán Vázquez

Interesante comentario que, aunque no aporta nada, da la oportunidad de enlazar este artículo de octubre de 2003 escrito por Salim Lamrani:
http://america.cubaminrex.cu/ArticulosInteres/Otros/Defensores.html

... donde, a propósito de ciertos paladines de la libertad, podemos leer lo siguiente:
"Que se critique a la Revolución cubana es del todo concebible pero que se utilice el embuste y la difamación para atacarla es una ignominia."

abrazos____________

5 de decembro do 2009 01:52, por guss

Constitución de Cuba:

"artículo 5.- El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista."

"artículo 53.- Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista. Las condiciones materiales para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y del interés de la sociedad."

¿Defiende esto el señor Durán?
Este es el sistema totalitario que defienden algunos pequeños burgueses occidentales estéticamente radicalizados, que usan su derecho a la propiedad privada para crear sus propios medios de expresión alternativos a la mayoría en nombre de la libertad y la autogestion. Si alg-a, un aorganización privada se convierte en un altavoz del totalitarismo, mal andamos.

5 de decembro do 2009 01:57, por guss

El señor Durán nos pone un enlace a un articulo oficial del Ministerio de Exteriores!! de la dictadura cubana. Sólo un servil podría acreditar un enlace institucional de un régimen a modo de gran argumento. Qué infamia para esta web. Eso sí, hay que reconocer coherencia: sólo los medios de comunicación de un Estado militarista de Partido único dicen la verdad. Pascual Serrano dixit.

9 de decembro do 2009 02:20, por Durán Vázquez

Hola.

Espero sepa disculparme, pero responderé a su pregunta por extenso. La ocasión no merece menos.
Usted coloca un texto presentado como la Constitución de Cuba y pregunta si Durán defiende eso (entiendo que se refiere a eso que usted cita y no otra cosa). Por cierto, quiero hacer un inciso: se refiere a mí como “señor”, por lo que asumo que usted presupone que soy varón, o bien me conoce personalmente, o bien ha investigado un poco sobre mí antes de redactar su comentario.

Vaya por delante que yo jamás en la vida he leído la Constitución cubana. Siguiendo con la cuestión, la respuesta es no, ese fragmento de texto ahí presentado no lo puedo defender en su integridad. Quizá, si se le aplicase un ligero cambio en el comienzo, donde dice “El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista,” para que pasase a decir: “El Partido Comunista de Cuba, marxista,” entonces quizá ya sí podría estar más en acuerdo con el texto. Pero, en fin, como el propio Marx dijo alguna vez “Ce qu’il y a de certain c’est que moi, je ne suis pas marxiste (Lo cierto es que yo no soy marxista)”, con lo cual señalaba precisamente que una cosa es lo que uno piensa y elabora y propone, y otra cosa distinta es el -ismo que OTROS construyen con las ideas de uno.

Pero, en todo caso, estoy muy de acuerdo con las partes en las que se hace referencia a que “Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista.”, y que “medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada”. Al menos estoy de acuerdo en que estos asuntos debieran ser así. Otra cuestión distinta es que efectivamente sea así en el día a día. Pero esas suspicacias también las albergo para cualquier otro país del mundo, y muy especialmente para España, que es el país donde vivo y que, pienso, conozco bien. Dejando a un lado el hecho de que la constitución española no emana del pueblo, sino de un grupo reducido de personas que la han redactado siguiendo los designios de la élite con el objeto de expandir su control sobre el país, dejando a un lado esto, puedo asegurar sin miedo a equivocarme que lo que dice la constitución española, en sus propuestas más loables, no tiene correspondencia con la realidad social de la gente. La realidad de España es que se trata de un estado capitalista-reaccionario vertebrado entorno al interés de una reducida clase social oligarca y plutócrata, interés que consiste en la explotación de la fuerza de trabajo de las gentes obreras, con la consiguiente alienación y pérdida de dignidad de dichas gentes en tanto que seres humanos. España es un tipo de dictadura consentida (siguiendo la nomenclatura del profesor Chomsky), no por ello menos terrible que cualquier otra dictadura.

Quiero con esto decir que cualquier diálogo racional y crítico debiera partir de una consideración igualitaria de las naciones que hoy día existen en el mundo, en el sentido de que si se considera al gobierno de Cuba (por las razones que sean) una dictadura, también habrá que considerar dictaduras al resto de países del mundo (puesto que, hasta donde yo sé, todos sin excepción se vertebran en torno a la opresión de sus ciudadanos). Y para el caso en que los conversadores/as consideren que en su propio país, por ejemplo España, sí existe libertad de expresión y derechos civiles, entonces lo mismo deberían presuponer para Cuba o cualquier otro país. Un planteamiento distinto, uno que diferencie entre gobiernos ilegítimos y gobiernos legítimos, no se sostiene frente a la razón/fuerza de los hechos cotidianos. No se sostiene, primero porque la realidad de toda una nación no se puede condensar en términos tan simplistas como “dictadura” o “no-dictadura”, y segundo porque mal se podrá ver lo corrupto que hay en casa del vecino cuando la casa propia está a rebosar de mierda. Un planteamiento como ese no es más que una falacia apologética basada en una visión maniqueísta del mundo, una falacia que intenta manipular al interlocutor para someterlo a la dialéctica de la confrontación (de la que ya he hablado en artículos anteriores) limitando así la posibilidad de ejercer un juicio crítico, doblegando la resistencia ideológica y difundiendo tópicos políticos y sociales con los que (experiencia enseña) se pretende demonizar a individuos, o colectivos, o naciones enteras, para hacerlos dóciles al poder, o bien cargarse de razón contra ellos y atacarlos sin conciencia de culpa.

Cito de su comentario: “El señor Durán nos pone un enlace a un articulo oficial del Ministerio de Exteriores!! de la dictadura cubana.” Sí, replico yo, y ¿cuál es el problema? Si usted concluye de esto que soy servil, entonces déjeme preguntarle ¿servil con quién? ¿Con el régimen cubano? ¿Acaso usted piensa que porque una persona cite el artículo de un determinado autor que se publica en un determinado medio, ya se sitúa la ideología de esa persona en la proximidad ideológica de dicho medio? Porque, déjeme decirle, yo he citado con anterioridad a Libertad Digital, ¿soy acaso un devoto cristiano católico apostólico reaccionario? He citado al periódico El Mundo, ¿me convierte eso en propagador de ideología burguesa derechista? He citado a la web kaosenlared, ¿se puede deducir de ello que soy un socialista de la vieja guardia disfrazado de “progre-modernillo”? Y, ¿qué pasará si cito al ABC (probablemente ya lo haya hecho en alguna ocasión, no lo recuerdo)?, ¿eso significaría para usted que yo soy monárquico? Y lo más importante de todo, ¿cómo pueden tantas tendencias dispares y hasta antagónicas convivir (según usted) en un mismo individuo? Esta última pregunta es retórica, por supuesto. Lo que quiero decir es que no hay ningún problema en citar a tal o cual fuente. No necesito nada más que apelar a mi propia capacidad racional de individuo para hacerlo. Lo que quiero decir es que quizá lo importante está en lo que el artículo dice y no en quién lo dice o quién lo publica. No pongo en duda la importancia de considerar un texto en todos sus aspectos (y éstos incluyen al autor, a la fuente y los antecedentes de ambos), pero pretender descalificar un argumento -ya que usted ha considerado mi enlace como un “modo de gran argumento”- atendiendo al medio que lo publica antes que a lo que en él se dice, sólo puede entenderse como un ejercicio de ’falacia ad hominem’. Porque es claro que en su comentario usted se refiere al artículo que yo enlazo, pero no comenta (ni mucho menos rebate) ninguno de los asuntos que en ese artículo se tratan. Permítame, entonces, subrayarlo: FALACIA AD HOMINEM.

Ya he presentado dos argumentos de peso para sospechar que usted no es una ciudadana/o libre: la falacia apologética y la ’falacia ad hominem’. Y, cuando hablo de que no es libre, me estoy refiriendo a que usted escribe lo que escribe porque cobra por ello; directa o indirectamente, este comentario suyo es parte de su actividad profesional y percibe, directa o indirectamente, un pago bien en forma de remuneración económica o bien de cualquier otro modo. Pero como yo no soy de los que piensan que este hecho ’per se’ invalide la legitimidad de sus comentarios, los seguiré contestando para ir viendo el asunto con más exactitud. Cabe suponer que si recibiese beneficio por lo que escribe, esto sería así porque tras lo que usted escribe habría otros intereses superiores a los suyos propios (nadie entre las clases medias o bajas escribe de este modo apologético salvo que desde arriba reciba o espere recibir una remuneración o un beneficio), o bien porque usted sería parte integrante de las clases altas. Y, según esto, el objetivo último de sus comentarios sería neutralizar a sus antagónicos dialécticos, en este caso una página web que difunde informaciones que a usted o a sus “pagadores” no les interesa que se difundan. Pero disfrazan esta, digamos, incomodidad que ustedes tienen con la web, haciéndola pasar por una polémica o discusión entre partidarios de una dictadura y los que, a fin de cuentas, se posicionan frente a ellos... ustedes, los “buenos” de la película (he ahí un fundamento de la dialéctica de la confrontación: haciendo ver la iniquidad del otro, se subraya la virtud propia). Esta interpretación mía es coherente con el hecho de que usted catalogue a los miembros de alg-a del siguiente modo: “pequeños burgueses occidentales estéticamente radicalizados, que usan su derecho a la propiedad privada para crear sus propios medios de expresión alternativos a la mayoría en nombre de la libertad y la autogestion.”

Tenemos aquí algunos ejemplos de libro sobre cómo funciona la manipulación-propaganda. Por un lado, usted sienta la premisa de que el asunto trata sobre un “sistema totalitario”. (Cabe recordar aquí que la mención a Cuba es, en el fondo, resultado de un artículo en que no se nombraba a ese país; la mención a Cuba viene luego, en un comentario que firma “si home si”, ojo al dato.) Y por otro lado usted infiere un perfil sobre quiénes están tras esta web de alg-a. Y, ¡vaya!, puesto que la clase obrera más degradada rara vez se dedica a otros menesteres que no sean deslomarse en el puesto de trabajo y ver la televisión, pues rápidamente supone usted que una labor constante y esforzada como es mantener una web, debe ser obra de burgueses. Los contenidos y el enfoque cultural, por otra parte, le inducen a pensar que no se trata de burgueses de clase alta, pero sí “estéticamente radicalizados”. Dejando a un lado el hecho de que usted dice con esto algo que echa mano de ese uso tergiversado de la familia de palabras que provienen de “radical” (que viene a significar “lo que proviene de la raíz” o “lo que está relacionado con las raíces”, pero que en la actualidad se emplea erróneamente como sinónimo de extremo, o asocial, o inadaptado), dejando a un lado eso, digo, esta mención aviva esa idea soterrada de que ciertas estéticas no son propias de un burgués, como si puntualizando el aspecto de la estética se quisiese decir: “son los burgueses de ese tipo en concreto”.

Como buenos burgueses que son, pues, usan la propiedad privada (nada más “connatural” a un burgués), pero la usan para “crear sus propios medios de expresión alternativos a la mayoría”, y así desliza usted subrepticiamente la idea de que la sociedad se divide en una mayoría... y todas/os los demás. No hace falta ser muy perspicaz para leer entre líneas y ver que lo que aquí dice es que la web de alg-a no es legítima porque va en contra de la mayoría, y que además los de alg-a hacen lo que hacen aprovechándose maliciosamente de su condición de burgueses (ahí está esa deliciosa mención a que “usan su derecho a la propiedad privada”) y aprovechándose maliciosamente también de las virtudes que la sociedad que desprecian les brinda (a eso se refiere usted cuando dice “en nombre de la libertad y la autogestion.”).

Si me equivoco en mis conclusiones, por favor, guss, sáqueme del error haciéndome ver su propia explicación. Pero es que esta percepción mía se ve reforzada cuando más adelante leo: “Si alg-a, un aorganización privada se convierte en un altavoz del totalitarismo, mal andamos.” Y conviene recordar que esta sospecha suya de que alg-a hace apología del totalitarismo viene del hecho de que yo indicara un artículo que publicó el Ministerio de Exteriores cubano. El problema, como ya dije, es que de lo escrito en ese artículo usted no ha mentado nada... y no es que el artículo sea intrascendente en cuanto a la cantidad y cualidad de las informaciones que expone. Si son informaciones falsas, habrá que rebatirlas racionalmente punto por punto. Y también he dejado claro que si referir una fuente del gobierno de Cuba es hacer apología de una dictadura, entonces lo mismo habrá que concluir de quienes se informan a través de los comunicados gubernamentales y los medios de prensa reaccionarios y manipuladores (cuando no mentirosos y hasta fascistas) que operan en los países de la órbita de la OTAN... y otras órbitas que no son la OTAN. ¿Por qué unos sí y otros no? No le he visto a usted tan indignado/a cuando en mis artículos anteriores eché mano de El País, Libertad Digital, El Mundo o The New York Times, por ejemplo. Y tengo motivos para pensar que sí ha leído esos artículos míos, ¿me equivoco? Esto me recuerda mucho a aquella polémica generada por una bibliotecaria de la Wikipedia en castellano que se hace llamar Gusgus, y que colocó a la web rebelion.org (por cierto, fundada por el señor Pascual Serrano de nuestra noticia) en la lista de spam de la Wikipedia por ser "Fuente no neutral ni verificable." … a lo que uno de los muchos wikipedistas indignados argumentaba: “no encuentro que se haya filtrado por Spam a Telemadrid, Canal 9, Fox News, La Razón, El ABC, El Mundo o la COPE ni Libertad Digital, a pesar de que el periodista estrella de estas últimas Jimenez Losantos es tan poco neutral y tan calumniador que ha sido condenado por los tribunales.”

Polémica esta de la Wikipedia sobre la que, por cierto, también he escrito en alg-a un breve artículo no hace muchos meses.

Guss, sus calificativos y presunciones también son coherentes con mi sospecha de que el objetivo último de sus comentarios puede ser el neutralizar la página web de alg-a como sitio de información. Según sus palabras que acabo de analizar y las conclusiones que saco de ellas, llego a mi tercer argumento de peso: puesto que usted no puede censurar la web de alg-a y por tanto tampoco censurarme a mí en particular, lo que busca es infundir miedo. Pienso que, confiando en que el tal Durán Vázquez que redactó el artículo sobre Pascual Serrano, sea tan sólo una persona común y corriente, usted pretende infundir miedo en el resto de la comunidad alg-a (por eso los comentarios “Qué infamia para esta web.”, o “Si alg-a, un aorganización privada se convierte en un altavoz del totalitarismo, mal andamos.”) para que me silencien en el futuro. Intento de amedrentar basado en la presunción de que los intereses de alg-a, en tanto que “organización privada”, pasarán por encima de la capacidad racional de sus individuos miembros y/o colaboradoras y colaboradores.

Falacias y miedo, pilares fundamentales de la ideología dirigente. Pero ya ve usted que, aún estando los artículos y comentarios de esta web moderados a priori, no ha habido miedo ni empacho en publicar sus comentarios, a pesar de las veladas advertencias que usted insinúa entre líneas. Es lo ventajoso de ser ciudadanos/as libres en la utopía que es internet (u-topos, no lugar), aunque ya anden gentes por el mundo adelante pretendiendo coartar este medio con la excusa de unos derechos de autor que son INEXISTENTES y nada más que una coartada, o punta de lanza, o señuelo, para gradualmente imponer el totalitarismo y la pérdida de derechos civiles, bajo la forma de leyes y herramientas de control en la red.

Dicho esto, añado también: yo, Durán Vázquez, me considero ciudadano libre por más que el orden establecido me dé a entender que guarde silencio, y en tanto que ciudadano libre me identifico libremente como Adán Durán Vázquez, nacido en Vigo hace 30 años, N.I.F. 36142384T, hijo de familia obrera, pequeño burgués en mis medios de vida (vivo con y gracias a mis padres y no percibo ingresos, salvo esporádicamente, por ninguna de las actividades que realizo), no me identifico con ninguna “estética radical” ni diferenciada, no pertenezco por consanguinidad a ningún círculo social de la alta cultura, ni he ido a la universidad, ni me caso con nadie (ni con Pascual Serrano, ni con alg-a, ni con régimen alguno, ni con institución alguna, así sea el estado o la familia). Aún más, no sólo soy ateo sino que además sé de buena tinta que dios no existe, y sé también que los que dicen creer en dios no piensan lo mismo para sus adentros. Y lo más importante de todo, entiendo la propiedad privada como el fundamento de la explotación y la alienación en las sociedades humanas, un ataque frontal pero inadvertido contra la dignidad de las personas. Y argumentar que quien así piensa se contradice cuando emplea los medios materiales que tiene a su alcance (puesto que en una sociedad capitalista los medios materiales no se pueden emplear fuera del ámbito impuesto de la propiedad privada) es un sofisma que busca apelar a cierto complejo de culpa del que yo carezco. Nada me parece más justo y consecuente que atacar críticamente a un sistema corrupto con los medios que ese mismo sistema pone a mi alcance. Y subrayo CRÍTICAMENTE.

Como Karl Marx escribió en su día, “[...] las fuerzas productivas que se desenvuelven en el seno de la sociedad burguesa crean, al mismo tiempo, las condiciones materiales para resolver ese antagonismo. [...] (el que se da entre fuerzas productivas y relaciones de producción) [...] Con esta formación social termina, pues, la prehistoria de la sociedad humana. [...]”

Por cierto, dudo mucho que sólo los medios de comunicación de un Estado militarista de Partido único digan la verdad. Lo dudo casi tanto como que un autodenominado “demócrata” sea capaz de decir dos palabras seguidas sin que medie una mentira.

Ahora que me he presentado, quizá entienda usted mejor cómo es posible que yo haya tenido la “desfachatez” de referir una fuente del gobierno de Cuba.

le saludo atentamente___________

15 de outubro do 2010 04:13, por Durán Vázquez

guss, quien quiera que seas, todavía me acuerdo de ti...
¿podrías contestar mi comentario? Por favor... :-(

Es que me he quedado a medias contigo, mi amor. Por favor, respóndeme.

saludos__________

9 de abril do 2010 05:10, por Durán Vázquez

A propósito de Cuba:
el debate del programa 59 segundos y el testimonio de Guillermo Toledo

http://www.kaosenlared.net/noticia/video-mejores-momentos-debate-sobre-cuba-television-espanola

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