Tibet in song
domingo, 21 de novembro do 2010, por Isaac Cordal.
categorías: Festivais, Historia, Son

Fai unhas semanas tiven a oportunidade de ir ao Festival des libertés en Bruselas. Quería facer eco dun dos documentais que se proxectaron na súa interesante e comprometida programación audiovisual.

No Tíbet, as cancións populares serviron como nexo cultural entre as rexións, unha cultura baseada na tradición oral.

Tíbet foi unha nación soberana desde fai miles de anos, coa súa propia música, patrimonio, leis e costumes. As súas cancións populares transmitiron e preservaron os costumes étnicos, relixiosas e filosóficas que datan de tempos primitivos. Fai 50 anos o Tíbet foi ocupado por China.

Tibet in song examina que é o que sucede cando Ngawang Choephel, musicólogo e refuxiado tibetano na India desde que tiña dous anos, volve ao Tibet en 1995 para buscar os restos do patrimonio sonoro do seu pobo por medio da música popular e documentar todo iso para evitar a súa extinción. En fronte, atópase a "reeducación patriótica" de China sobre os cidadáns tibetanos a través da difusión das cancións pop nacionalistas. Deseñadas e difundidas masivamente como propaganda política centrada principalmente na negación da cultura tibetana e a exaltación do réxime comunista.

¿Que é o que ocorre?. Choepel é acusado de espionaxe polo réxime chinés e condenado a 18 anos de cárcere. Durante os seus anos de cautiverio transcribió cancións populares que outros presos coñecían ata que os seus gardiáns descubríronas e destruíron. Choepel decidiu memorizalas todas e cada unha delas.
Logo de 7 anos no cárcere, e tras unha intensa campaña internacional que clamaba pola súa liberación promovida pola súa nai, Choepel sae libre. Tibet in song é un documento único da beleza da cultura tibetana, da desgarradora e brutal represión que se vive no Tibet.

Fai uns días saíu a lista de documentais que optan aos Oscars (entre os que se atopa Exit throug the gift shop de Banksy). É unha pena que Tibet in Song non sexa tamén un deles, pero é que Tibet in song non ten aínda distribución.

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Comentarios
21 de novembro do 2010 22:19, por Durán Vázquez

Amigo Isaac, con todo el respeto y humildad, pero también enérgicamente, me siento obligado a comentar tu artículo para ejercer de contrapunto. Porque, quizá debido a su brevedad, rezuma un cierto aroma (tufo) a propaganda apologética pro-imperial que no puedo dejar de notar.

Opino que las personas del así llamado primer mundo deberíamos hacer gala de nuestra supuesta “posición económica privilegiada” (que no es tal, pero finjamos admitir por un momento las propias mentiras del sistema para descubrir más exactamente sus contradicciones) ejerciendo el espíritu crítico, al menos un poco, lo suficiente para saber ver y juzgar más allá de los tópicos con los que se pretende manipularnos como a cerdos en el matadero.

La afirmación “Fai 50 anos o Tíbet foi ocupado por China” es, cuando menos, tendenciosa, por no decir que abiertamente disparatada y falsa. Lo expondré resumidamente: el Tíbet es, en la lógica de los imperios, un punto estratégico (uno de tantos) donde se dirimen muchas cuestiones acerca de los intereses geoestratégico-políticos de los imperios militares USAmericano y chino (que, dicho sea de paso, están en deuda con los mismos carteles de banqueros, o sea que pertenecen a los mismos amos). Y es en la cuestión de la confrontación de estos intereses imperialistas donde debemos situarnos para tomar un punto de vista que permita distinguir qué es propaganda, qué historia y qué medias verdades.

El siguiente artículo de José Antonio Egido hace un breve repaso de la historia del Tíbet y sus condiciones de vida política y social. Compárese la sospechosa visión, casi diría que idílica, que se ofrece de la intervención del gobierno Chino en contraposición con aquella otra, también sospechosa, que ofrece la publicidad del documental “Tibet in song” (y que cabe suponer es un fiel reflejo del contenido del documental en sí). Yo opino que NI TANTO, NI TAN POCO. Pero, en cualquier caso, ahí queda el artículo como contrapunto donde hay datos de sobra que cualquiera con tiempo e interés puede contrastar.

Mi experiencia acumulada leyendo sobre diversos temas, hace imposible que yo no pueda sospechar que tras este documental se encuentran los mismos agentes de una campaña de Relaciones Públicas (propaganda) muy bien pagada que actúan también en otros muchos conflictos, pues reconozco patrones comunes que se pudieron observar otras veces en el pasado. Por ejemplo, si en la propia web de la película, vas a la noticia sobre su realizador Ngawang Choephel, puedes leer: “After starting his career as a music teacher in India, he traveled to the US as a Fulbright scholar at Middlebury College, VT where he studied international music as well as filmmaking” (traduzco según mi experiencia: talento moldeado en USAmérica y avalado por Washington para ejercer como agente interno al servicio de la oligarquía norteamericana y sus agencias de inteligencia). Que uno estudie en los USA suele ser un garante de que, de un modo u otro, estará más próximo a la lógica cultural de ese país que a la de cualquier otro, ¿no te parece? No hay más que preguntar a algunos compañeros de alg-a que estudiaron allí para corroborar esto que afirmo. Pero además, este caso en particular es muy significativo: beca Fulbright. Invito a todo el mundo a que investigue sobre estas becas, es un tema muy revelador. Yo conocí personalmente a un creador sonoro iberoamericano que estaba becado por la Fulbright. Por cierto, como anécdota “graciosa”, mencionaré a un famoso becado por la Fulbright: ¿recuerdan ustedes a Mohammed Atta?

Si sigues leyendo la noticia sobre el autor, verás también que dice “He is also a Sundance Institute Fellow.” ¡Vaya, esto debe ser muy útil a la hora de que el susodicho festival te entregue el premio especial del jurado! ¿Te imaginas que el colectivo alg-a, Escoitar.org y Sinsal Audio se asocian con la finalidad de crear un festival gallego que premie las “mejores obras de creación sonora del año”? Se desarrollaría el proyecto y después se solicitaría presupuesto público y quizá también privado para financiar, entre otras cosas, costosas campañas de publicidad que promocionen el evento y le den respetabilidad. Luego, se premiaría imparcial y meritoriamente a un tal Durán Vázquez, que efectivamente es un “Fellow” de los mencionados organizadores-promotores del evento. Pero yo fingiría sorpresa y alegría por el premio, y si hace falta hasta haría unas declaraciones públicas agradeciendo el reconocimiento a mis esfuerzos. Y no es que esté diciendo que mi trabajo no fuese meritorio... ¡pero vaya, menuda farsa sería esa! Me parece muy bien que los que se dedican a cierto sector de negocios se doren la píldora entre ellos (como en los grandes premios de cine tipo Oscar y Goya), pero eso no quita que sea una farsa... y si encima se financia con dinero público entonces debería ser juzgado como delito.

(Por cierto, y como curiosidad, cabe añadir que el Sundance Institute desarrolla un programa llamado en inglés Sundance Institute’s Native American and Indigenous Program y que se lleva a cabo con la colaboración de la Ford Foundation... Fundación Ford que es un archiconocido caso de tapadera de la CIA)

En los créditos del documental, aparece referida como empresa productora Guge Productions. Pues bien, reto a cualquiera a que encuentre en internet datos sobre esta empresa que indiquen algo más que esto:

Guge Productions
295 Greenwich St., #348
New York, NY 10007

info@gugeproductions.com

y esto lo he sacado de http://www.gugeproductions.com/

¡Guau! ¡Claro que sí!, ¿para qué porras vas a dar más datos para promocionar tu empresa, si total tus productos van a recibir premios asignados a dedo? :-D Jajaja, como dicen en The Wire: “esta mierda se vende sola”.
¿Será que es el primer documental de una productora recién montada y que aún funciona en precario? Teniendo en cuenta que el documental ya tiene premios y menciones varias, ¡eso sí que sería llegar y besar el santo! jajaaa.

Pero bueno, sobre la persona que figura como “executive producer”, Anne Corcos, pude encontrar algo más. Hay motivo para pensar que esta mujer integra el Consejo de Administración de Aqua para la Vida, que parece ser el enésimo ejemplo de ONG tapadera (en realidad, me pregunto si habrá en el mundo una sola ONG que no sea tapadera) del intervencionismo neocolonial en el Tercer Mundo. A través de su página web no encontré (quizá no busqué lo bastante a fondo) vínculos explícitos de esta organización con empresa o institución alguna. Pero sí hay noticia de Gilles Corcos, que comparte apellido y puesto en el Consejo Administrador con Anne, y del que se informa que es profesor emérito en el departamento de ingenieria mecánica de la Universidad de California en Berkeley. Además, lo que sí aparece claramente en la web de APLV es una sección para realizar donaciones al proyecto... ¿¡quién podría negarse, tratándose de ayudar a gente sin recursos!? Tirando un poco más del hilo, encuentro (casualidades de la vida) a una tal Anne Corcos de Berkeley como donante del Congreso Demócrata, facción blanda del régimen belicista que gobierna USAmérica. Cada cual que saque sus propias conclusiones, pero a mí me da en la nariz que alguna gente ha financiado los anuncios de una campaña electoral creyendo que su dinero se destinaba a la canalización de agua potable en Nicaragua.

Siguiendo con el tema de la manipulación informativa acerca del Tíbet, hay este otro artículo de Danielle Bleitrach (traducción), que mantiene mejor las distancias en cuanto a su “ideología soterrada”, por así decirlo, y que también incluye breves apuntes históricos.

Un último artículo que recomiendo, de entre la infinidad de ellos que se pueden encontrar sobre el tema, para echar abajo la visión simplista, interesada, maniquea y tergiversadora sobre la cuestión tibetana, es este más reciente de Hernán Uribe.

Amigo Isaac, por favor ¡basta ya de hablar de régimen comunista! ¿Es que no estamos ya hartos de que se nombren las cosas por lo que no son? Decir comunista en referencia al gobierno chino (la calificación de régimen es más propia de periodistas que no nombran como tal al “gobierno USA” y sí al Chino, un modo de distinguir entre el amo y el enemigo del amo) es como llamar Socialista y Obrero al régimen que hay ahora en España. Si fuese PE en lugar de PSOE, no sería más facha y reaccionario que lo que ahora tenemos. Lo mismo para China. ¿Dónde está el comunismo en China? ¿De dónde sale esa idea torticera y engañabobos según la cual lo de la U.R.R.S., y Stalin, y Mao, y la madre que los parió a todos, tenía algo que ver con el comunismo? ¿Es que no sabemos distinguir una falsedad manifiesta?

Hablando de significados corrompidos, y volviendo a la web de la película, en los créditos podemos leer que entre los destinatarios de sus Special Thanks to se encuentra Steven Rockefeller... ¡¡ah, claro, otro más de la ilustre estirpe de filántropos Rockefeller!! Todo cuadra: amor por el género humano, Aqua para la Vida, contra la represión en el Tíbet, etc., etc. En la propia wikipedia lo dice: “In 1976 he began an intensive study of Zen Buddhism, making frequent week long visits to the Zen Center in Rochester, where he was a trustee.” Pero, ¡vamos a ver!, ¿acaso lo que la dinastía Rockefeller ha construido a lo largo de su historia no está en las antípodas de la filantropía? ¿Por qué se sigue denominando como filántropos a perfectos asesinos de masas? Cada vez que Rockefeller le soltaba pasta a Hitler, las bombas arreciaban sobre Londres, ¡¡¡cojones!!!

Y lo mismo cabe sospechar que ocurre en el Tíbet y en Colombia y en el Sahara y en etc., etc.

¿De verdad alguien puede tragarse esta pantomima que pretende que en el mundo hay buenos y malos, pero sin hacer notar que a ambos los financia el mismo prestamista? Esto es más absurdo que jugar al ajedrez contra uno mismo y pretender ganar.

abrazos (Durán Vázquez)_________

22 de novembro do 2010 05:55, por isaac-cordal

Durán,

Non creo que por ter unha bolsa Fullbright alguén se americanice e pase a formar parte do servizo secreto ao graduarse. Non creo que unha produtora pequena cunha web minúscula sexa sospeitosa de nada. Non creo que por ser membro do Sundance instituto váianche a dar premio algún nun festival como Sundance. Non creo que o Tibet sexa o libre que deberia ser por defecto.

Non teño moito tempo para investigar pola web de se o produtor executivo é ou non é quen dis ser, pero realmente tampouco me interesa. E si interésame o documental e difundir a súa mensaxe. Interésame desde o punto de vista político e desde a idea de patrimonio sonoro como arqueoloxía dunha cultura en particular en perigo de extinción.

Moitos máis premios vai ter que ter para que teña distribución a película.

Abrazo grande,
Isaac

22 de novembro do 2010 08:39, por man_hauser ii

olá compas!

a conversa que mantedes levoume inmediatamente ao punto no que está moito este tipo:

http://www.youtube.com/watch?v=_zVfdFSNbW0&feature=related

e a charla que tiven ocasión de escoitar hai pouco na Luis Seoane de Coruña. Falou sobre W. Benjamin e a exposición "Constelacións" sobre o mesmo - O Atlas de Benjamin-. Mais tamén falou algo de arte e política, da propaganda fascista, da cultura monumento. Certamente, tampouco se centrou niso, senón que sabe moito o tipo e facilmente deriva da arte e mesmo a psicoloxía do s.XX a "o político". Quizais Durán esaxeras por momentos a problemática ideolóxica; mais non cabe dúbida que hai unha tensión fundamental hoxe en día entre estetización da política (sistema) vs. arte político (transformador?)...

saúdos.

22 de novembro do 2010 19:22, por Durán Vázquez

Hola, manu.

Gracias a tu mensaje, caigo en la cuenta (por enésima vez en mi vida) de lo difícil que puede llegar a ser el expresar los pensamientos propios de forma inequívoca. Y es que en ningún momento quise, siquiera por asomo, dar a entender en mi comentario ningún tipo de interés por la problemática o relación creación estética-política, aunque por supuesto esas nociones están inevitablemente implícitas. Simplemente quise llamar la atención sobre ciertos datos concretos que se refieren a hechos también muy concretos, tal y como insisto en mi segundo comentario a Isaac y que acabo de redactar.

Quizá es error mío el pretender condensar en apenas unos párrafos nociones y realidades que pueden tomar mucho más tiempo y espacio para que lleguen a ser realmente visibles. Pero quiero que lo esencial de mi mensaje quede claro: las campañas de injerencia política existen desde hace mucho en la historia, y la supuesta problemática entorno al Tíbet es una de estas campañas de injerencia (campaña en la cual cabe suponer que se encuadra el documental del artículo, a los hechos me remito). ¿O acaso no conocemos infinidad de casos de manipulaciones mediáticas a través de la edición y el montaje como para no sospechar de cada nueva denuncia que nos llegue a través de los mismos canales que en el pasado ya han demostrado no ser fiables? Como las fotos de Palestina que se hacen pasar por efectos de la represión marroquí en el Sahara (farsa cuya denuncia no implica desacreditar la causa saharaui, pero que debe ser señalada como respondiendo a intereses corporativos mineros norteamericanos); como la campaña difamatoria que afirma que se lapidará a una mujer en un país donde en realidad no existe la condena a lapidación desde el año 1979 (farsa cuya denuncia no implica un respaldo a la reaccionaria oligarquía iraní); como la prostitución del premio Nobel al servicio de intereses partidistas (farsa cuya denuncia no implica un apoyo soterrado ni al gobierno chino, ni al nigeriano, ni al iraní, etc.); como las falsas alertas mundiales por pandemia que responden a más que obvios intereses; como el catastrofismo alarmista sobre una supuesta crisis ecológica mundial que ya mil veces se ha demostrado falsa y respondiendo al interés de las empresas de geoingeniería (farsa cuya denuncia no implica que nuestro entorno no deba ser protegido); como las ocultaciones de pruebas sobre los ataques de falsa bandera de 2001 que han permitido emprender guerras igualmente basadas en mentiras ya bien conocidas (farsa cuya denuncia no implica ofender la memoria de las víctimas); y etc., etc., etc.

Así, igual de farsa, es este documental titulado “Tibet in song” (y denunciarlo no implica que el pueblo tibetano no tenga derechos).

22 de novembro do 2010 18:22, por Durán Vázquez

Hola, Isaac.

De tu respuesta a mi comentario infiero que la fe es importante para ti, ya que te refieres a lo que crees (o no crees). Muy al contrario, yo tiendo más a valorar las informaciones concretas y contrastables para extraer de ellas conclusiones (que podrán ser equivocadas o no, pero al menos es un método más riguroso de conocimiento que no la fe). Y así, por ejemplo, un dato concreto que conozco es que no se corresponde al ciento por ciento con la realidad la siguiente afirmación: "Fai 50 anos o Tíbet foi ocupado por China". Entonces, cuando leo una afirmación como esa, yo sé que me encuentro ante propaganda de la peor especie. Tan sólo tengo que conseguir encontrar "el logotipo en letra pequeña" para saber de dónde proviene esa propaganda.

A la luz de un artículo como el tuyo, pareciese que el director del documental ha sido víctima de un acto de abuso de poder con el que arbitrariamente se le manda a la cárcel durante años. Pero con las informaciones que yo indico, queda al descubierto que hay al menos indicios para pensar que esa interpretación de los hechos puede ser bastante unilateral y tendenciosa, y que las cosas no son solamente blanco contra negro, artista libre contra gobierno opresor, etc., sino que es todo un poco más complicado (pero no tan complicado como para considerarlo incognoscible).

Por cierto, y para evitar suspicacias, si alguien se ve tentado de preguntarme si yo estoy a favor de que se encarcele a seres humanos por sus ideas (o algún otro argumento capcioso de esa especie) ya adelanto que se lo pueden ahorrar.

Y, en todo caso, debiera quedar claro (para aquellas personas que hayan leído las informaciones que indico en los enlaces) que hay bastantes indicios para sospechar que el documental de marras está interesadamente financiado por el gobierno de Washington (lo cual no sería, ni mucho menos, un caso excepcional). Si el problema es que los datos que yo indico no resultan suficientes, no importa, puedo aportar muchos más.

Pero en fin, tú mismo te expresas con meridiana claridad cuando dices: “[...]se o produtor executivo é ou non é quen dis ser, pero realmente tampouco me interesa. E si interésame o documental e difundir a súa mensaxe.

Reconozco que, ante una aclaración como esa, no hay nada que yo pueda argumentar. Simplemente agradecerte tu franqueza y añadir que ese modo de proceder me encontrará siempre de frente y en contra.

apertas___________

23 de novembro do 2010 02:06, por isaac-cordal

Hola Durán,
Gracias polos teus comentarios.
Si, a verdade que debo ter exceso de fe nestes tempos. Boa falta faime para tirar para adiante. :-p

Non vou engadir máis nada, pero resúltame curioso (e moi visionario) que califiques de farsa un documental que non viches.

Abrazo,
Isaac

23 de novembro do 2010 04:54, por Durán Vázquez

Sí, ciertamente debo esperar a verla. Ya digo que me baso en su publicidad para sacar conclusiones. Pero esto es un poco como el cine de tiros, intrigas y amoríos que continuamente desembarca en las multisalas: son más predecibles que un mono con una pistola cargada.

Descuida que la veré y volveré a la carga.

cuidate, meu.

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Isaac Cordal